Sobre el abolicionismo

"La víctima del abolicionismo de la prostitución es diferente, entre otras razones, porque para el abolicionismo de la prostitución sobre las que se proyecta su acción "salvadora" son un mero instrumento o intermediario al que deshumaniza so pretexto de que el objetivo abolicionista es atacar la esencia misma de la comunidad, para obtener su destrucción y su sustitución por la estructura social y política que la ideología abolicionista quiere"

Montse Neira
El PRÓXIMO DOMINGO DÍA 3 DE JUNIO SALE EN EL PAÍS SEMANAL UN REPORTAJE SOBRE MI (MONTSE NEIRA) Y MI LIBRO "UNA MALA MUJER"

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Informe de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía.

El pasado día 12 de diciembre, el Congreso de los Diputados aprobó el "plan Integral contra la trata de seres humanos con fines de explotación sexual:
Os dejo el análisis que ha hecho de este plan la asociación pro Derechos Humanos de Andalucía:;

ANÁLISIS DE LA ASOCIACIÓN PRO DERECHOS HUMANOS DE ANDALUCÍA ACERCA DEL "PLAN INTEGRAL CONTRA LA TRATA DE SERES HUMANOS CON FINES DE EXPLOTACIÓN SEXUAL", APROBADO POR EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS EL 12 DE DICIEMBRE DE 2008.

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, como entidad con experiencia en el trabajo diario junto a personas que ejercen la prostitución y preocupada por el fenómeno de la trata de seres humanos (en adelante TSH), quiere transmitir al Gobierno de España su preocupación por algunos aspectos fundamentales en relación con su "Plan Integral de lucha contra la Trata de Seres Humanos con fines de Explotación Sexual" aprobado por el Congreso de los Diputados el pasado 12 de Diciembre de 2008.
En primer lugar, debemos mostrar nuestro malestar por no haber sido convocados para participar en las consultas en que sí han participado otras entidades. APDHA estuvo presente en la Comisión Mixta de Igualdad de Oportunidades y Derechos de la Mujer en Julio de 2006. Las conclusiones que hizo públicas la Comisión no reflejaban la pluralidad de propuestas que las organizaciones aportamos, de hecho fueron muy parciales y nosotros discrepamos profundamente de ellas, pero al menos el procedimiento de consulta fue transparente y participativo. Una de las propuestas que la Comisión trasladó al Congreso de los Diputados fue precisamente un plan contra la TSH con fines de explotación sexual. Sin embargo, el procedimiento de consulta para este plan no ha sido tan extensivo, amplio ni transparente como en aquella ocasión, de hecho otras organizaciones con reconocida solvencia para tratar este tema han sido también excluidas. La pluralidad de experiencias y voces es fundamental para abordar un fenómeno tan complejo y urgente como el de la TSH y este borrador no ha contado con todos los agentes que podían aportar propuestas, basadas en la experiencia cotidiana y el conocimiento profundo los movimientos migratorios transnacionales.
Además, creemos que es necesario dotar a las medidas contra la TSH de una perspectiva centrada en los Derechos Humanos de las víctimas de TSH, ya que existe una descompensación considerable entre los puntos dedicados a la mejora de los instrumentos para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Estado y los centrados en garantías hacia las víctimas, lo que hace pensar que el acento se ha puesto más en seguridad y control que en la atención a las principales protagonistas, que más que ser tratadas como víctimas lo son como testigos.
El plan se dirige sólo a la lucha contra la TSH con fines de explotación sexual, y obvia la gravedad y necesidad de tratamiento de todas las formas de TSH (para hombres y mujeres, otros sectores laborales o servidumbres). Así, habría que distinguir y tener en cuenta la distinción técnica entre:
La TSH para la explotación laboral. Ésta consistiría en captación, mediante coacción, secuestro, engaño, abuso de situación de vulnerabilidad… con la finalidad de explotación laboral en régimen de servidumbre. Dentro de este concepto podemos encontrar situaciones en la industria del sexo, como en el resto de sectores económicos. Un error que suele cometerse en este sentido es pensar que las únicas personas susceptibles de este delito son mujeres, inmigrantes y para la explotación sexual, olvidando que también hombres, transgéneros y menores -extranjeros y menores- pueden ser víctimas de THS para la explotación en el trabajo doméstico u otros sectores. La OIT aporta datos interesantes al respecto cuando aporta que cada año 2.500.000 personas son víctimas de trata con fines diferentes en el mundo: entre un 20% y un 32% tienen por finalidad la industria del sexo, aproximadamente el 42% destinada a trabajos forzosos y el resto a servidumbre, matrimonios forzados…
La TSH para la explotación sexual se delimitaría pues como captación, mediante coacción, secuestro, engaño, abuso de situación de vulnerabilidad con el solo objetivo que someter a una persona a un régimen de servidumbre sexual.
El Tráfico Ilícito de personas se referiría al "procedimiento para obtener, directa o indirectamente, un beneficio económico de la entrada ilegal de una persona en un país del que no es nacional ni residente permanente" (definición de NNUU)
Podríamos, pues, decir que las medidas del plan son parciales y se centrarían en el tratamiento de la situación segunda, lo que, en todo caso, supondría que este plan no implicará un incremento de la vigilancia ni del control hacia todas aquellas personas (mujeres, hombres y transgéneros) que trabajan en la prostitución y sus entornos cercanos (familiares, amigos, parejas, conocidos, relaciones profesionales…)
En el plan se afirma: "El conocimiento de la verdadera dimensión de la trata con fines de explotación sexual es esencial para determinar el alcance del problema al que nos enfrentamos". Nosotros estamos completamente de acuerdo con esta afirmación, es necesario investigar para conocer. Cierto es que en el plan se distingue, por primera vez desde este gobierno, la TSH del tráfico ilícito de inmigrantes, y es un paso adelante, consecuencia de un mayor esfuerzo por la investigación y el estudio, sin embargo, no se distinguen criterios de tratamiento de ambos fenómenos (que no pueden ser abordados de la misma manera). La confusión en este sentido debe evitarse, a fin de que no se produzcan situaciones confusas que, en la práctica, puedan acarrear presión u hostigamiento policial indiscriminada sobre las personas inmigrantes que ejerzan la prostitución.
Por otra parte, cuando se habla de la necesidad de "sensibilizar a la sociedad sobre el problema de la trata de seres humanos con fines de explotación sexual" nos preocupa la forma en que se propone materializar este trabajo: "Realización y puesta en marcha de campañas de comunicación dirigidas a la sociedad sobre la vulneración de los derechos fundamentales de las mujeres que ejercen la prostitución y de las víctimas de trata con fines de explotación sexual". Nos parece evidente que en este punto se asimila de manera inaceptable TSH con fines de explotación sexual a prostitución. Prostitución implica intercambio voluntario de servicios sexuales a cambio de remuneración económica entre personas adultas, mientras que las situaciones en que no existe libertad en este intercambio, o se realiza bajo coacción, se encuentran tipificadas en nuestro ordenamiento jurídico (delitos contra la libertad sexual, proxenetismo, TSH…) Lo que suele ocurrir, y ya lo vimos tras la publicación de las Conclusiones de la Comisión Mixta de Igualdad de Oportunidades y Derechos de la Mujer en Abril de 2007, es que se vincula prostitución a TSH con fines de explotación sexual sin tener en cuenta: (1) que son fenómenos radicalmente distintos y (2) que la continua vinculación entre ambos términos daña y estigmatiza a las trabajadoras del sexo, arrebatándoles a priori su capacidad de erigirse en actores sociales válidos per se. Todo ello contribuye a seguir negando u obviando el abordaje de la necesaria dotación de derechos laborales que protejan a quienes ejercen la prostitución de abusos y atropellos que urge plantear. Creemos firmemente y a ello dedicamos nuestra labor desde el Grupo de Trabajo sobre Prostitución de la APDHA, que la dotación de derechos ayudaría a crear un sistema de protecciones que podría ayudar a acabar con la indefensión legal a que se ven sometidas estas personas y que contribuiría muy positivamente a la lucha contra las situaciones de abuso, coacción, etc. Así, como aportación, creemos que sería muy positivo hacer un trabajo de sensibilización orientado hacia el respeto y consideración social de las personas que ejercen la prostitución y desvinculando su imagen de la de "siempre víctimas", llamando la atención sobre la necesidad de mantener una actitud de tolerancia cero hacia las situaciones de TSH con fines de explotación sexual.
Nos parece problemática la inclusión de un objetivo destinado hacia la sensibilización a empresas contra el "turismo sexual", tal y como lo vemos en este plan. Turismo sexual es un término complejo que alude a realidades muy diferentes y que la mayoría de las veces poco tienen que ver con la TSH con fines de explotación sexual. Nos da la sensación de que la labor de sensibilización que prima en este plan está más centrada en socializar y normativizar contra la prostitución o cualquier intercambio de sexo por remuneraciones diversas, que en luchar contra la TSH y lo que ésta supone de violación de derechos humanos hacia las víctimas, sean o no trabajadoras del sexo. Quienes trabajan en el sexo, como el resto de personas, deben tener garantizada su protección contra los abusos y un plan contra la trata no puede obstaculizar ni dificultar sus medios de subsistencia en nuestro país o en destinos turísticos. Otra cosa es que se sensibilice a posibles usuarios de servicios sexuales en el extranjero (hombres o mujeres1) en el respeto hacia las personas que ofrecen los servicios y en el esfuerzo de preocuparse por la situación en que se encuentran.
También se habla en el plan de medidas de fortalecimiento de medios policiales para la detección temprana de víctimas potenciales (en origen), en tránsito (en fronteras) y en destino. En este sentido, es cierto que la detección temprana es muy importante y debe ser una prioridad, pero nos preocupa que las propuestas hagan mención exclusiva a medidas de fortalecimiento de los medios de control policial, especialmente cuando se habla de "reforzar los mecanismos de denuncia policial, planificando e intensificando la realización de inspecciones policiales en lugares de riesgo". Muchas personas que ofrecen servicios sexuales, por ejemplo, en clubes, hoteles y locales de alterne, viven con el temor constante a las redadas policiales que se suelen saldar con decenas de mujeres detenidas, muchas de ellas en situación irregular en nuestro país. Debería contemplarse poner el acento en la detección de víctimas sin que medie detención previa y así evitar la ansiedad y el estrés que supone poder ser blanco de actuación policial en cualquier momento. Para detectar una víctima de trata es absolutamente necesario idear estrategias alternativas a la detención policial -que superen la mera elaboración de protocolos sanitarios y asistenciales-. De otra manera, será imposible que las posibles víctimas de trata -y el resto de trabajadoras sexuales- vean en la policía algo más que una amenaza. Si los lugares de riesgo sobre los que se quiere trabajar son los mismos donde se ejerce también la prostitución no vinculada a la trata, si se pretende que las personas que puedan relacionarse en el mismo medio ayuden a las posibles víctimas, el simple control policial indiscriminado producirá rechazo, mientras que la ayuda integral a las personas que ejercen la prostitución con el objetivo de garantizar sus derechos ofrecerá alternativas de intervención más realistas.
En el plan también se alude a mejorar la capacidad de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado para la investigación y la lucha contra la trata. En este punto, es importante centrar gran parte de la atención en sensibilización hacia protocolos de actuación policial respetuosa, cercana y discreta con las víctimas o presuntas víctimas de trata.
En cuanto a las medidas para Educación y Formación, nos parece que se ha olvidado contemplar a los medios de comunicación. Nos parece necesario, sobre todo, para que asuman la responsabilidad que tienen en colaborar en la protección de la identidad de las víctimas.
Sobre las medidas de Asistencia y Protección a las Víctimas, nos alarma la absoluta dependencia que establece entre la puesta en marcha de todas las medidas propuestas y la denuncia previa, debe contemplarse como asunto de máxima importante el acceso a recursos y protecciones, ante una víctima de TSH detectada, independientemente de que denuncie o coopere con las autoridades o no. Si se condiciona la asistencia a la victima a la cooperación con las autoridades competentes en el supuesto de estancia irregular, pueden crearse situaciones de verdadera coacción en las que la víctima en contra de su voluntad denunciará simplemente para no correr el riesgo de ser expulsada.
Esto es especialmente importante cuando se habla de expedición de permiso de residencia por causas excepcionales, que dicho se de paso, debe ir acompañado de una autorización de trabajo no dependiente de oferta o contrato de trabajo previos, para facilitar la autonomía y capacidad de decisión de la víctima. Para ello, es obvio que habrá que abordar algún tipo de modificación de la LO 8/2000 y del Reglamento en vigor, para que en todos los supuestos de concesión a las personas víctimas de trata se prevea su concesión simultánea. También creemos que en el caso de detección de una víctima de TSH con fines de explotación laboral o sexual en tránsito (aeropuertos y otras fronteras), las actuaciones deben contemplar procedimiento urgente de asilo.
Por otra parte, las medidas concretas de protección del plan son, en principio adecuadas, aunque habrá que tener en cuenta que es necesario trabajar en profundidad para hacerlas efectivas, con medios económicos suficientes y compromiso en el seguimiento, de acuerdo con las decisiones y necesidades de las víctimas. Éstas deben participar y ser consultadas durante todo el proceso, para evitar que se vean inmersas en un mecanismo de protección en el que no puedan participar activamente en su control, elección y propuesta. No todas las situaciones son iguales, por ello es necesaria esta participación activa de la víctima, para poder adaptar los mecanismos a situaciones particulares, sin peligro de caer en acciones que acaben perjudicando a quien se quiere proteger.
En cuanto al periodo de reflexión previo a la denuncia, además de considerar que no puede estar limitado a 30 días, sino que debe ser ampliado y flexible según los casos concretos, creemos que es importante que sirva también para empezar a poner en práctica muchas de estas medidas de protección no dependientes de denuncia previa (asesorías, derivaciones a administraciones pertinentes, itinerarios de inserción social y laboral, expediciones de permisos de residencia y trabajo…)
También creemos que, para actualizar la coherencia internacional en esta materia, España debe ratificar el Convenio del Consejo de Europa en TSH por tratarse de la normativa más actual vigente y asumir su filosofía en los protocolos que se diseñen.
En cuanto a la propuesta de reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal en materia de prueba anticipada para incluir la mención explícita a las víctimas de trata, una medida tan excepcional dentro de nuestro sistema procesal debe realizarse muy cautelosamente. En primer lugar no debería automáticamente considerarse la declaración de la posible víctima prueba anticipada sino que ello se derivara de la situación personal de la persona a fin de evitar graves trastornos o riesgos irreversibles para la misma.
Hay que llamar la atención además del riesgo que puede suponer convertir en prueba anticipada la declaración de cualquier posible víctima de trata, respecto de las víctimas con estancia irregular en España. En el sentido de que si no deciden voluntariamente cooperar en la investigación, la protección integral no se les ofrecerá y tras la toma de declaración se les podrá expulsar con premura del Estado en cuanto que no será necesaria su presencia en el acto del juicio oral. Por ello, es imprescindible que la protección integral a las personas en situación irregular sea independiente de su intención voluntaria de cooperar con las autoridades competentes.
Por otro lado, en los supuestos de prueba anticipada deben observarse las garantías propias de la prueba del juicio oral y en concreto la de la contradicción, para lo cual se debería proveer de abogado al imputado desde el mismo momento en que se le tome declaración a la posible víctima, así como hacer posible si es de oficio que sea éste el que se designe para todo el procedimiento. En este nuevo supuesto que quiere introducirse, tan diferente a los admitidos hasta el momento, debe observarse especialmente el cumplimiento de esta garantía si no se quiere correr el riego de que al final del procedimiento penal se declare la imposibilidad constitucional de aceptar la prueba como prueba cargo con su lectura en el juicio oral.
Teniendo en cuenta la escasa formación de los abogados de oficio en la mayoría de los colegios de abogados, donde no se exige requisito alguno formativo para el desempeño de la función defensora, y teniendo en cuenta que el plan pretende la existencia de la asistencia letrada gratuita y especializada a las víctimas de TSH, se debería aprovechar para, tras las reformas normativas correspondientes, exigir en todas las especialidades de los turnos de oficio una formación especializada a los letrados y que se les exija una praxis de calidad introduciendo mecanismos de control de la calidad en el turno de oficio.
En lo que se refiere al punto dedicado a Medidas de Coordinación y Cooperación, creemos que es importante que el intercambio de información y datos estadísticos relativos a la TSH hagan referencia exactamente a este concepto, y no se confundan o registren conjuntamente con datos sobre tráfico ilícito –que es lo que está ocurriendo en la realidad-. De esta manera, se evitarán confusiones y uniformidad en el tratamiento de fenómenos diferentes. No es lo mismo detectar una víctima de trata que un caso de tráfico ilícito de personas por razones que explicábamos en la primera parte de este documento. Además, creemos que la cooperación con ONGs –contemplada en el plan- debe estar basada en un apoyo a la capacidad de acción de las mismas (formación, apoyo en medios técnicos y económicos, intercambio de información y acuerdos sobre procedimientos y formas de actuar sobre los casos concretos…) En definitiva, una cooperación que mejore la actuación conjunta y realmente contribuya a mejorar las estrategias de tratamiento de los casos de asistencia a víctimas de TSH con fines de explotación laboral en el sector del sexo o explotación sexual.

23 de Diciembre de 2008
Asociación Pro derechos Humanos de Andalucía

1 Recordemos que en países como Senegal el reclamo turístico-sexual de hombres que ofrecen servicios sexuales y de compañía a mujeres occidentales adineradas está empezando a ser frecuente.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Prostitución en la frontera francesa

En Francia, el ejercicio de la prostitución está prohibido, aunque existir existe, como en EE.UU. Muchos franceses cruzan la frontera con España para acudir a los prostíbulos que están cerca, en concreto, en La Junquera:
Synthèse du Quotidien « EL PAIS »

Passé la frontière du Perthus après le village de la Junquera sur la Nationale se trouve un des plus grands « prostibulo » d’Espagne le club « Lady’s Dallas ». Du coin de l’immense bar de la salle-discothèque avecLe bruit de la musique et les lumières le directeur supervise et contrôle un empire sexuel où travaillent 100à 140 filles qui offrent leurs services dans 60 chambres disponibles . Par jour il passe dans ce local autour de 500 personnes en majorité de nationalité Française qui peuvent être le double en fin de semaine lorsque la police interdit le passage aux camions pendant 24 heures et bloque ainsi prés de 3000 véhicules certains avec 2 conducteurs . Il n’existe pas de statistiques fiables. Le conseil de l’intérieur de Catalogne avance que dans la zone considérée il y a au moins une quinzaine de « clubs » dans lesquels officient pres de 500 filles plus une centaine qui travaillent à pied sur les routes (et parkings ) .
En 2005 /06 la police aurait réduit la prostitution extérieure entre 30 et 35% selon un responsable policier. On avance que 70% des « clients » sont Français certains parcourant plus de 500 Km pour profiter de services qui dans leur pays sont quasi clandestins .« Ceci est un Hôtel pour passer des vacances » dit le responsable du Lady’s Dallas « les filles m’appellentde n’importe qu’elle partie du monde pour retenir une chambre ( à deux) pour 70 euros par jour repas inclus. Ce qu’elles peuvent faire ensuite c’est leur problème je ne m’en mèle pas. Je paye religieusement mes impôtsaux différentes administrations : j’ai tous les papiers en règle je donne du travail à 35 familles»et il prend son premier café d’une journée qui commence vers 18 H de l’apres midi pour se terminer a une heure avancée du lendemain matin ; (4 à 5H selon nos sources)Le Dallas n’est pas seul plus loin a quelques Km toujours sur la Nationale 11 un ancien hotel balnéaire c’est aussi converti en « megaprostibulo ». Le Madam’s avec une centaine de filles où il passerait entre 10000et 15000 clients par mois. Il dispose de 48 chambres.

« Je n’ai rien à cacher je paye plus de 600 euros annuels par chambre comme taxe à la municipalité localeIci il n’y a ni horaire imposé ni pression les filles viennent travailler en complète liberté La seule chose qui les intéressent c’est gagner de l’argent » assure le gérant du Madam’sEn Roumanie « Mona » ne s’appelle pas Mona C’est seulement son nom de Guerre qu’elle utilise dans le grand salondu Club où elle travaille depuis 8 mois. Elle ne veut rien entendre de la politique elle est simplement ici pour gagner sa vie et celle de sa famille, une petite fille de 5 ans et 4 jeunes fréres « en Roumanie elle travaillait durdans une fabrique de sacs en peau pour moins de 100 euros par mois à peine de quoi alimenter ma famille «Je me suis libéré de mon ami et avec l’aide d’une amie je suis venue ici (aujourd’hui plus besoin de visas pourLes Roumaines ) et j’envoie 500 euros par mois a ma famille « (par western-union surement sous estimé d’après les transferts connus) « Mon réve les faire venir ici et avoir notre maison »IL est a peine 6 heures de l’apres midi Le « Madam’s » a ouvert ses portes Les lumieres de néon sont alluméesLes voitures avec matricules Français commencent d’arriver ce sont les premiers clients de la nuit du « prostibul » d’Europe !

miércoles, 10 de diciembre de 2008

El estigma de la puta I.


TAL VEZ SEA UNA SIMPLE PATALETA...¿O NO? (Béjar, 2001).
"estoy harta de medirme por la vara de los demás. Haga lo que haga, siempre que no obedezca seré descalificada. Lo sé. Hace tiempo que me di cuenta de que -en el fondo- sólo dos clases de mujeres: las que bajan la cabeza y no molestan, y las que no pasan por el aro. Y ¿sabes cómo se les llama a estas últimas? ¡zorras!, ¡ Zorras!
1. Mujeres que cobran por prestar servicios sexuales. En principio, personas tan respetables como cualquier otra.
2. Mujeres a las que, por desobedientes, se les puede faltar al respeto, independientemente de que ésa sea o no su profesión.
Pensamientos varios:No te quepa duda: traspasar la línea entre el bien y el mal es muy fácil, sobre todo en lo referente a la carne. ¿O cómo crees que te llaman cuando te relacionas sexualmente con entera libertad y sin pensar "en las consecuencias"; cuando le dices a un hombre "cielo, si no te importa, no tengo ganas"; cuando tu placer te preocupa bastante más que el suyo; cuando tienes un pasado ciertamente interesante; cuando hablas abiertamente sobre tu vida sexual; cuando declaras sin cortarte que te gusta probar cosas nuevas; cuando en definitiva, te atreves a decidir por ti misma lo que quieres hacer con tu cuerpo?¿Te has dado cuenta que para los hombres no existe un insulto equiparable a nuestra "zorra"? Se me ocurre "hijo de puta" y ya ves, también así a la que mentan es a una mujer.
Éste es sólo un ejemplo, pero si te fijas en nuestro lenguaje, comprenderás que es tremendamente machista.¿Cuántas señoras dejan que un hombre utilice su cuerpo, sin cobrar por ello, a cambio de que mañana les vuelva a llamar (transacción que, por lo demás, no parece dar resultado)? ¿Quién es más honesta consigo misma? ¿Y más imbécil?¿Por qué se critica a la puta y no a quién paga sus servicios? Ándate con cuidado la doble moral siempre nos acecha.Tres profesiones en las que casi siempre ganan más las mujeres que los hombres: prostitución, stri-tease y modelo. Ese casi siempre se debe a que al menos en los dos primeros casos, suele existir un parásito que es el que hace su agosto, leáse el chulo.Frase genial."El sexo es la unica actividad humana en la que el profesional tiene un status inferior al del aficionado" (Murray Davis, escritor).Conclusión: Pues no. No pienso agachar la cabeza."
Mi reflexión personal:
Entiendo a Sylvia, cuando hace esta reflexión. Yo, antes de ser/hacer de puta, también me hacian sentir una puta/zorra...y no solamente los hombres sino otras mujeres, compañeras de trabajo, familia, "amigos". Recuerdo en una ocasión que fuí a comprar unos preservativos a la farmacia, aprovechando la hora del almuerzo, fuí con dos compañeras y al día siguiente ya corría el rumor de que era una puta... La cuestión es que la gente que me rodeaba consideraban que transgredía unas normas. (tenía relaciones sexuales fuera de la institución del matrimonio)...unas normas que realmente no se sabe quién las inventó - aparte de la tradición judeo-cristiana- y que seguimos reproduciendo literalmente sin tener en cuenta la evolución que ha habido en la sociedad. Está visto que en cuestiones de imbecilidad no ha habido evolución. Por otro lado, de la connotación peyorativa de la palabra puta, hago caso omiso de ello ya que sólo las mentes ignorantes y cargadas de prejuicios, dan ese sentido.
El cómo y el por qué del estigma de la puta.La palabra “puta” - según afirma el crítico literario, cuentista y biógrafo Julio César Londoño en su artículo Historia de una Mala Palabra- tiene una historia muy particular, pues la palabra latina “puto” (putas, putare, putavi, putatum) viene del vocablo griego “budza”, que significa sabiduría. Las primeras budzas fueron las mujeres de Mileto, cuna de la primera escuela filosófica griega, en donde las mujeres podían asistir a las academias y participar de la vida pública. Cuando la filosofía y las filósofas de Mileto llegaron a Atenas, soprendieron a los atenienses con sus habilidades para el baile, el canto y sus conocimientos en historia, astrología, filosofía y matemáticas. Dice Londoño que eran mujeres “con las que se podía reír antes del amor, y conversar después”. Mujeres así no tardaron en despertar los celos de las puritanas y reprimidas esposas de los atenienses, quienes pronto contaminaron la noble y hermosa palabra “budza” con su ignorante pronunciación celosa de “pudza”. Al poco tiempo, hacia el siglo I DC, había nacido la palabra “puta”, sinónimo de meretriz. Entonces, tenemos que en su origen, las putas eran mujeres sabias, inteligentes, cultas y diestras en las artes mundanas y celestes. Si nos fijamos bien, las cosas no han cambiado mucho… aún hoy, una mujer hermosa, exitosa, culta, educada y hábil en el uso de su cuerpo para disfrutar y dar placer se le conoce como puta. Y aún hoy, la palabra se susurra con envidia. Pero, ¿qué nos enseña esta pequeña lección de historia? Para empezar, que el noble origen de la putería no se ha perdido. Puta, distante de prostituta o trabajadora sexual, se refiere a una mujer que ha elegido estudiar, aprender, enseñar. Se refiere a una diva, a una diosa, a una mujer encantadora y femenina llena de poder sensual que toma las riendas de su sexualidad y de su intelectualidad sin disculparse y sin avergonzarse. Pensándolo bien, puta no es un insulto. De hecho, es un halago. Hijo de puta, si vamos al grano, lo es también. Así que, volviendo al tema de las putas pereiranas, creo que el término es bastante justo. En efecto, las mujeres de esta ciudad somos emprendedoras, inteligentes, ‘berracas’, trabajadoras, cultas, educadas. Nos preocupamos por salir adelante y por sacar adelante nuestros hombres. Y si a eso vamos, desciendo orgullosa de una larga línea de putas, empezando por Rita Arango Álvarez del Pino, que fue una valiente, temeraria y aguerrida mujer que desafió los cánones de la época e hizo historia porque tenía una mano fuerte con qué cogerse la falda. Es que, viéndolo bien, mujeres que rompen en molde es lo que hay en Pereira. No tenemos que ir muy lejos para ver que tenemos mujeres sobresaliendo en todo: economía, política, periodismo, deportes, ciencias y artes. Siendo así, creo que la putas pereiranas tenemos mucho de qué estar orgullosas. Somos miembros de una estirpe élite de mujeres extraordinarias. Y, como bien se sabe, lo extraordinario siempre hace temer a los ordinarios. Así que no nos sorprendamos cuando hombres y mujeres de ciudades aledañas y o lejanas se refieren a nosotras como putas y lo dicen con desdén en lugar de reverencia. Nosotras, las putas, hemos soportado los celos durante siglos. Dejen que hablen, que si están hablando de nosotras, es porque hay mucho qué decir. Mejor así… ¿quién quiere ser de esas que no vale la pena envidiar? (Alvarez, 2006).
Si en origen las putas eran precisamente las mujeres más cultivadas ¿qué ha pasado a lo largo de la historia para que seamos rechazadas y estemos sometidas a un control social? Primero de todo, hay que entender cuáles son los factores que esbozan las tensiones sociales, simbólicas, ideológicas, gubernamentales y políticas que determinan los parámetros de la economía sexual en las relaciones entre géneros (ver qué es la prostitución). Sin el estigma de puta la prostitución no existe.¿Por qué me preocupa "no vestirme como una puta" al salir por las noches? ¿Por qué me encoleriza que alguien se atreva a hacerme una propuesta comercial al confurdirme con una profesional? ¿Por qué si camino por una zona donde se encuentran trabajadoras sexuales bajo la mirada para evitar sospechas y distanciarme de ellas?. Estas cuestiones sólo son un pequeño ejemplo del rechazo social que la prostitución posee. Aparte, tal y como he comentado antes, la palabra puta no se refiere solo a las mujeres que ofrecen sexo a cambio de dinero. Su empleo forma parte de insulto para referirse a cualquier mujer que viole las normas tanto las referentes a la sexualidad ( relaciones sexuales fuera del matrimonio, lesbianas, las que dejan a una pareja) (Juliano, 2003).
Asimismo, la portación de Sylvia Béjar es muy reveladora. La palabra "puta" se convierte así en un insulto para una mujer, así como "hijo de puta" lo es para un hombre ya que atenta contra la garantía de tener un padre conocido en una sociedad que valora el control sexual de sus mujeres.Con estos insultos se activa un control social que defiende algo que considera fundamental.Así cualquier mujer que transgrede las normas puede ser llamada "puta". El insulto no pasa desapercibido. Esto tiene que ver con el fuerte estigma que proviene del mismo, estigma que obliga a las mujeres a distanciarse de todo aquello que pueda encasillarse dentro del modelo de "puta"- Belle, de una trabajadora sexual, me comentó hace apenas unos dias que ella rechazaba que se la denominara puta por la connotación peyorativa, que prefería el término "escort", otras dicen que son putas a mucha honra y también hay quién quiere negarlo.Desde pequeñas, se nos enseña a tener buenos modales , vestimenta de "señorita", conductas adecuadas, etc. . Todas las mujeres, igual que todos los hombres, hemos aprendido los criterios de la castidad femenina en el marco de nuestra cultura. La amenaza de la palabra puta mantiene a la humanidad femenina en pura subordinación ya que la desaprobación social se convierte una amenaza en potencia para las personas que ejercen la prostitución y una amenaza en potencia para el resto.Resumiendo, podemos decir que mediante este estigma todas las mujeres somos controladas a través de un sistema informal y silencioso.
Las trabajadoras sexuales, es decir, las putas, siempren estamos a mano para enseñar a las demás lo que puede pasar si se alejan de las normas socialmente aceptadas. Es así que "la prostitución se construye como una necesidad social, más que porque satisfaga incontrolables necesidades sexuales, por motivos pedagógicos. La desvalorización socialmente construida y la indefensión ante todo tipo de agresiones, que afecta a las sexo-servidoras, es el espejo que se pone ante las mujeres insertas en el sistema, para mostrarles el precio que se paga ante cualquier atisbo de rebeldía.(Juliana, 2001).
Según esta autora, suelen ser las mujeres que aceptan los roles tradicionales, quienes mayores prejuicios tienen contra las prostitutas. Éste es el paso necesarios para quebrar la solidaridad entre todas las mujeres y aislar más a las que ejercemos la prostitución. En algunas sociedades muy tradicionales, como la que se dió en la España del franquismo o como pasa en algunos contextos culturales-musulmanes, cuando las mujeres han sido consideradas dudosas (las que no pueden demostrar su virginidad , madres solteras), muchas veces ellas encuentran como única solución laboral o de supervivencia el trabajo sexual. Es decir, el propio estigma se encarga de reclutar y mantener muchas mujeres en este oficio.*¿Por qué la misma sociedad que crea el mercado de trabajo para la prostitución nos insulta frecuentemente? ¿Podemos cambiar facilmente de oficio?. Es difícil contestar a estos interrogantes. Una de las explicaciones que se dan para entenderlos es que se considera -en el imaginario social, en los medios de comunicación, en algunos partidos políticos, etc. - La prostitución no como una actividad económica, sino como una identidad. Esto significa que las mujeres que nos dedicamos a la prostitución somos putas, somos malas madres, somos mujeres manipuladas, somos mujeres explotadas**Desde este punto de vista "puta" significa deshonor e indignidad y tiene sus manifestaciones perjudiciales para las mujeres en el ámbito legal (pérdida de libertades civiles y derechos humanos) (Arella et alt., 2007).