En el 2007 la comisión del Congreso de los Diputados que abordaba la regulación la prostitución.
Tras las conclusiones el colectivo de Hombres para la Abolición de la Prostitución elaboró el siguiente comunicado. Su página web por lo visto ya no está operativa, al menos el enlace que yo tenía, al final lo he sacado de
Es un poco antiguo, pero todavía está vigente ya que el colectivo de abolicionistas no han cambiado ni un ápice su discurso. Que se resume en no tener en cuenta las diferentes realidades de la prostitución que hay en España y descalifican a l@s que no piensan como ell@s y a las profesionales que decimos que ejercemos por propia voluntad.
He intentado varias veces abrir el debate en algunos foros de usuarios del sexo-afecto de pago pero, pero casi nadiese ha poosicionado, a lo sumo, expresiones como "no tenemos nada que hacer" expresión que critico mucho porque siempre se puede hacer algo, cada uno dentro de sus posibilidades, este colectivo si que vió claro que se podían hacer muchas cosas para expandir su ideología.
También os dejo (a continuación del comunicado) la opinión de Javier Ortiz, que falleció el pasado 28 de abril en Madrid.
***************************************************************************
Comunicado del colectivo "Hombres por la Abolición de la Prostitución"
Apoyo a la comisión parlamentaria por su decisión de no regular la prostitución como trabajo.
Hombres por la Abolición de la prostitución compartimos las conclusiones de la Comisión Congreso-Senado, que piden que no se regule la prostitución como un trabajo. Nos declaramos contrarios a cualquier forma de explotación y esclavitud de seres humanos y, por lo tanto, a la regulación de la prostitución como una forma de legitimar la violencia hacia las mujeres. Consideramos que hablar de que hay una "prostitución libremente elegida" es un insulto a las mujeres y a la dignidad humana en general.
La prostitución, aunque sea "consentida" no deja de ser violencia de género, una forma de control y dominio de unos (mayoritariamente) hombres que compran a (mayoritariamente) mujeres como objetos sexuales y que, por lo tanto, renuncian a mantener una relación de igualdad con ellas. La defensa encarnizada de la regulación, que hacen algunos colectivos, en parte, además de la buena fe de algunos, parece obedecer a intereses de las mafias organizadas de proxenetas que han visto en este "negocio" de la explotación sexual de las mujeres un mercado lucrativo que no están dispuestos a perder. Y lo único que conseguirá será convertir a la víctima en supuesta trabajadora legalizada encubierta, mientras la explotación y la esclavitud sigue tanto en cantidad como en calidad. Entendemos que todo tipo de prostitución es una forma de violencia de género y que aquí no es posible andarse con "medias tintas" hablando de que algunas mujeres quieren libremente ser prostitutas o como se hacen denominar "trabajadoras sexuales".
También hay quien quiere "voluntariamente" vender sus órganos para conseguir dinero, pero no por eso consideramos que debe ser algo admitido legalmente y regulado. Por eso, Hombres por la abolición de la prostitución reivindicamos la abolición de la explotación de las personas y apostamos por una legislación que tenga como objetivos invertir recursos económicos y humanos en la socialización económica, jurídica, académica y política de las personas prostituidas, así como en su formación y reinserción laboral, facilitando su acceso a alternativas laborales y a su participación social y política plena, para posibilitar estructuras que refuercen sus derechos civiles. Y consideramos que la acción para su erradicación debe centrarse en la demanda: es decir, en los que "compran" (mayoritariamente hombres) los cuerpos de otras personas (mayoritariamente mujeres), en los que "usan" a los demás porque pagan.
Son los clientes los que están generando una cada vez mayor demanda de mujeres prostituidas a su servicio y por lo tanto un cada vez mayor volumen de tráfico de mujeres en todo el mundo y un enriquecimiento y progresivo mayor poder de las mafias internacionales. Clientes que consideran "normal" que las mujeres estén a su servicio y se las pueda prostituir. Clientes que consideran "normal" que los grandes periódicos anuncien en sus páginas la prostitución y contribuyan a extender este "negocio" porque les da beneficios (aunque el periódico gratuito 20 minutos, al que agradecemos y reconocemos profunda y ampliamente por dejar de ser cómplice, ya ha eliminado los anuncios relacionados con la prostitución).
Es en la voluntad de dar salida legal al consumo de la prostitución donde las mafias proxenetas de tráfico sexual de mujeres ven y aprovechan el filón jurídico de la realidad para lucrarse a base de esclavizar sexualmente a mujeres, y todo gracias a la irresponsabilidad machista y sexual de (mayoritariamente) hombres que no asumen la igualdad hombre mujer y quieren seguir domunadola pagando por prostitutas.El modelo por el que apostamos es el que se aplica en Suecia, que parte de un análisis feminista y considera la prostitución como violencia de género y pretende erradicarla. Se penaliza al traficante, y al proxeneta, y también al cliente, pero no a la prostituta a la que se deja que libremente siga ejerciendo o opte por, si quiere, abandonar la prostitución con programas de reinserción social. Esta supuesta "normalidad" es la que hay que combatir, pues es la demanda la que está manteniendo la más antigua explotación (que no profesión) del mundo.
En un siglo donde la humanidad se enorgullece de sus conquistas y avances, no podemos permitir que aún persista esta forma de explotación sobre una parte tan importante de la humanidad. Por eso queremos animar la reflexión entre los hombres a buscar nuevas formas de comunicación y relación entre sexos (el mismo o diferentes) que se produzca de forma igualitaria y democrática, teniendo en cuenta y respetando de forma empática y en autoestima personal las inquietudes y deseos de cuantos sujetos participen.
****************************************************************************
Opinión de Javier Ortiz, publicada es su blog el 17 de mayo del 2007 ( apoyó al colectivo Hetaira)
(...)Sintetizaré al máximo mis puntos de vista para no alargarme demasiado. Porque el comunicado no es gran cosa, pero el asunto sí que tiene su enjundia.
Primer extremo que considero que conviene poner de relieve, porque quizá no sea de conocimiento general: si los criterios que apoya ese colectivo han logrado ser mayoritarios en la Comisión Parlamentaria de referencia, ha sido gracias al respaldo que les han prestado tanto el PSOE como el Partido Popular.
Contaron con el voto contrario de Izquierda Unida.
Ya sé que no tiene nada de definitivo que una causa sea asumida por el PP y rechazada por IU, pero una cierta pista quizá sí proporcione.
Segundo: se entiende mal que una agrupación partidaria de abolir la prostitución –así, por la brava– apoye unas conclusiones que no pretenden en absoluto abolir la prostitución, sino tan sólo impedir que se someta a la legislación laboral común. Porque lo que el colectivo PSOE-PP pretende es que la práctica de la prostitución siga siendo legal (o no-ilegal, para ser más exactos), pero quede exenta de las normas contractuales, de seguridad social e impositivas que se exigen en cualquier otro tipo de relación de compra-venta de servicios.
Dicho sea sin tapujos: lo que defienden de hecho, aunque no lo admitan, es que la prostitución siga funcionando como trabajo negro.
Tercero: me cuesta tomarme en serio el argumento, que el colectivo del comunicado reitera hasta la saciedad, según el cual no hay que regular la prostitución porque es una forma de explotación. Eso es tanto como defender que la ley no debe embridar la explotación. ¿Habrán descubierto la conveniencia de prohibir el capitalismo por decreto? No hace falta ser Einstein para saber lo que eso significa en la práctica: permitir que los explotadores hagan lo que les venga en gana.
Cuarto: hay gente muy experta y muy conocedora de la materia que afirma que el único modo de combatir y reprimir la prostitución forzada es separarla tajantemente de la prostitución voluntaria. Así se hace constar en el Informe que la Unidad Técnica de la Policía Judicial española elaboró a este respecto en 2004 (un informe que el PSOE y el PP han hecho como si no existiera, porque no saben cómo negar sus conclusiones).
Quinto: no sobra recordar que España ya ha contado con una muy solemne ley abolicionista. La dictaron las Cortes del franquismo en 1956. Por cierto que su preámbulo ya hacía mención de «la dignidad de las mujeres».
Sexto (como el mandamiento): todo el comunicado del colectivo en cuestión se basa en el sobreentendido paternalista de que, si alguien ejerce la prostitución porque quiere, es lisa y llanamente porque no sabe lo que quiere. Sin embargo, hay asociaciones de trabajadoras y trabajadores del sexo que defienden, y no veo cómo negarles la razón que les asiste, que trabajan en eso porque les aporta ingresos bastante sustanciales y no consideran que la venta de su fuerza de trabajo sexual sea más bochornosa que la venta, o el alquiler, de cualesquiera otras potencialidades de su persona.
Una prostituta me dijo hace muchos años algo que jamás he olvidado, porque apuntó con mucho tino a la diana. Me preguntó: «Tú eres editorialista de un periódico, ¿no? Vale, eso quiere decir que, cuando escribes, debes ponerte en cuerpo y alma al servicio de tu patrón. Yo, cuando estoy con un cliente, he de poner mi cuerpo a su servicio en las condiciones que haya convenido con él. Pero sólo mi cuerpo. Mientras trabajo, puedo pensar lo que me venga en gana Vosotros os prostituís por completo; nosotras, sólo en parte».
Me vino a las mientes una novela italiana que tuvo bastante éxito en los años sesenta. Era obra de un tal Quintavalle. No he vuelto a saber de él. Me parece que no era gran cosa, pero el título se me quedó grabado: «Tutti compromessi». Todos comprometidos.
Sea como sea, echad una ojeada a los argumentos del colectivo Hetaira. Puede que os interesen. A mí me han resultado siempre bastante convincentes.
Primer extremo que considero que conviene poner de relieve, porque quizá no sea de conocimiento general: si los criterios que apoya ese colectivo han logrado ser mayoritarios en la Comisión Parlamentaria de referencia, ha sido gracias al respaldo que les han prestado tanto el PSOE como el Partido Popular.
Contaron con el voto contrario de Izquierda Unida.
Ya sé que no tiene nada de definitivo que una causa sea asumida por el PP y rechazada por IU, pero una cierta pista quizá sí proporcione.
Segundo: se entiende mal que una agrupación partidaria de abolir la prostitución –así, por la brava– apoye unas conclusiones que no pretenden en absoluto abolir la prostitución, sino tan sólo impedir que se someta a la legislación laboral común. Porque lo que el colectivo PSOE-PP pretende es que la práctica de la prostitución siga siendo legal (o no-ilegal, para ser más exactos), pero quede exenta de las normas contractuales, de seguridad social e impositivas que se exigen en cualquier otro tipo de relación de compra-venta de servicios.
Dicho sea sin tapujos: lo que defienden de hecho, aunque no lo admitan, es que la prostitución siga funcionando como trabajo negro.
Tercero: me cuesta tomarme en serio el argumento, que el colectivo del comunicado reitera hasta la saciedad, según el cual no hay que regular la prostitución porque es una forma de explotación. Eso es tanto como defender que la ley no debe embridar la explotación. ¿Habrán descubierto la conveniencia de prohibir el capitalismo por decreto? No hace falta ser Einstein para saber lo que eso significa en la práctica: permitir que los explotadores hagan lo que les venga en gana.
Cuarto: hay gente muy experta y muy conocedora de la materia que afirma que el único modo de combatir y reprimir la prostitución forzada es separarla tajantemente de la prostitución voluntaria. Así se hace constar en el Informe que la Unidad Técnica de la Policía Judicial española elaboró a este respecto en 2004 (un informe que el PSOE y el PP han hecho como si no existiera, porque no saben cómo negar sus conclusiones).
Quinto: no sobra recordar que España ya ha contado con una muy solemne ley abolicionista. La dictaron las Cortes del franquismo en 1956. Por cierto que su preámbulo ya hacía mención de «la dignidad de las mujeres».
Sexto (como el mandamiento): todo el comunicado del colectivo en cuestión se basa en el sobreentendido paternalista de que, si alguien ejerce la prostitución porque quiere, es lisa y llanamente porque no sabe lo que quiere. Sin embargo, hay asociaciones de trabajadoras y trabajadores del sexo que defienden, y no veo cómo negarles la razón que les asiste, que trabajan en eso porque les aporta ingresos bastante sustanciales y no consideran que la venta de su fuerza de trabajo sexual sea más bochornosa que la venta, o el alquiler, de cualesquiera otras potencialidades de su persona.
Una prostituta me dijo hace muchos años algo que jamás he olvidado, porque apuntó con mucho tino a la diana. Me preguntó: «Tú eres editorialista de un periódico, ¿no? Vale, eso quiere decir que, cuando escribes, debes ponerte en cuerpo y alma al servicio de tu patrón. Yo, cuando estoy con un cliente, he de poner mi cuerpo a su servicio en las condiciones que haya convenido con él. Pero sólo mi cuerpo. Mientras trabajo, puedo pensar lo que me venga en gana Vosotros os prostituís por completo; nosotras, sólo en parte».
Me vino a las mientes una novela italiana que tuvo bastante éxito en los años sesenta. Era obra de un tal Quintavalle. No he vuelto a saber de él. Me parece que no era gran cosa, pero el título se me quedó grabado: «Tutti compromessi». Todos comprometidos.
Sea como sea, echad una ojeada a los argumentos del colectivo Hetaira. Puede que os interesen. A mí me han resultado siempre bastante convincentes.


13 comentarios:
Querida Montse: permiteme que aporte mi cometnario al famoso "manifiesto"
Proliferan últimamente diversos manifiestos, recogidas de firmas y similares reclamando la “abolición de la prostitución”. Su argumentación, en principio, parece impecable: se trata, dicen, de combatir una forma de explotación del ser humano, y en concreto de la mujer (debe ser que no hay prostitutos, o que no tienen mayores derechos, salvo una vaga alusión a la prostitución homosexual metida con calzador al final del manifiesto).
Como era de esperar en cualquier manifiesto “prohibicionista”, tras el segundo punto y seguido ya llega la descalificación de cualquier postura que no suponga el acatamiento reverencial de la suya. Consideramos que hablar de que hay una prostitución libremente elegida es un insulto a las mujeres y a la dignidad humana en general (sic). Y naturalmente, sólo cabe decir amén, pues de lo contrario, aunque simplemente intentes matizar, aunque sólo esboces la posibilidad de algún caso particular, para ellos está claro: La prostitución, aunque sea “consentida” no deja de ser violencia de género, una forma de control y dominio de unos (mayoritariamente) hombres que compran a (mayoritariamente) mujeres como objetos sexuales y que, por lo tanto, renuncian a mantener una relación de igualdad con ellas (sic). Qué bien, unos paréntesis con “mayoritariamente”, como otros entrecomillados más adelante para no parecer demasiado maximalistas, pero siempre unas conclusiones descalificantes para quien no acate este pensamiento correcto que proclaman con ¿cómo se dice? Ah sí, dogmatismo. Y del más radical.
No vamos a entrar en discusiones gramaticales (como el horrendo “violencia de género” que ya se ha instalado entre nosotros, y muchas otras cosas que sólo evidencian, a la par que la posible incultura fruto de la época, un descuido bastante imperdonable) o las continuas reiteraciones de sus dogmas. (“toda prostitución es una forma de violencia de género”, pero no se menciona a las “madames” explotadoras, que haberlas, haylas, de mujeres, hombres o transexuales), ni al curioso hecho de que el enlace a su web no funcione, al menos cuando yo lo he consultado (28 de abril), con lo que se mantienen en un cómodo anonimato. Pero sí entraremos en la demonización del cliente, contra el que lanzan toda su artillería, instando a la persecución judicial y policial del mismo… mientras que curiosamente no se hace el mismo ataque de las mafias explotadoras, de los proxenetas sin escrúpulos. Sí claro, se las rechaza y condena, pero ni siquiera se hace una tímida alusión a un endurecimiento de las penas, por ejemplo, u otras medidas.
Lejos de mí la tentación de pensar que pueda haber intereses espurios en esta iniciativa. Al contrario, pienso que nace de las buenas intenciones de algunas personas. No sería justo sugerir que pueda estar fomentada por quienes son los principales beneficiarios de la alegalidad actual y lo serían aún más de una prohibición e ilegalización: los traficantes y las mafias. ¿Quiénes son los principales beneficiarios de la prohibición de los estupefacientes? Exacto, las mafias. ¿Quiénes se beneficiaron de la Ley Seca americana del siglo XX? Exacto, las mafias, entonces, gangsters. ¿Quiénes serían los principales beneficiarios de una situación de ilegalidad en cualquier actividad? Pues está claro, los fuera de la Ley, los delincuentes, es decir en este caso, cómo no, las mafias. No sería justo pensar que quien promueve la prohibición en realidad lo que quiere, por su propio interés, son los beneficios de la ilegalidad. Eso sería tanto como suponer que todo aquel que accede a los servicios de la prostitución lo hace, como dicen, por afán de dominación, por machismo y desprecio a la mujer. Eso sería tanto como practicar las mismas exclusiones mentales y dogmáticas que hace el colectivo “Hombres por la Abolición de la Prostitución”.
Bueno, dejémonos de subjetivismos y volvamos al análisis, forzosamente no tan exhaustivo como quisiera. En el manifiesto colgado en una página web para su firma, se asegura:
- Denunciamos la prostitución como una modalidad de explotación sexual de las personas prostituidas, en su práctica totalidad mujeres, y que contribuye a perpetuar y a que se acepte socialmente la violencia de género.
¡Cómo no! La violencia de género. Yo preferiría hablar, en los casos que se dan, que son muchos por desgracia, de explotación humana y laboral. Y por supuesto, cómo no, prácticamente se ignora (sólo queda lo de “en su práctica totalidad mujeres”) la explotación que puedan sufrir, y que de hecho sufren, muchas veces combinada con explotación infantil, hombres dedicados a la prostitución hetero u homosexual, o transexuales abocados a ella por el rechazo social. Eso no debe ser “violencia de género” claro, sino simples excepciones.
- Consideramos que la regulación legal, sobre todo tal y como se plantea y con las escasas garantías para las prostitutas, beneficia a las mafias dedicadas a la prostitución, contribuye a su extensión y a la aceptación social de la misma, y favorece la existencia de la prostitución infantil.
Realmente, ignoro como se plantea la supuesta regulación, desconozco si hay presentada alguna propuesta o proposición de ley o similar, pero si algo favorece precisamente todas esas lacras que denuncia es la actual situación de alegalidad. Y en cuanto a las mafias ya lo hemos dicho ¿dónde florecen? Exacto, en situaciones de prohibición e ilegalidad.
-El modelo holandés de legalización de la prostitución no ha contribuido a la desaparición de la misma si no (sic) a su aumento. Porque cuando se quiere hacer desaparecer algo se lo combate, no se lo legaliza. El ejemplo de Suecia donde hace 4 años que se aplica el modelo abolicionista, la prostitución y el tráfico de mujeres han descendido vertiginosamente.
¿Están seguros? Naturalmente, en Holanda, donde es legal y regulado se tienen estadísticas fiables. Pero ¿se tienen en Suecia donde se ha convertido en una actividad penalmente perseguible? Es decir, un delito que nadie va a denunciar. Por poner un ejemplo, quizá no muy afortunado, también el alcohol está prácticamente perseguido en Suecia a base de prohibiciones, regulaciones y sobre todo impuestos. ¿Qué tal van las estadísticas de alcoholismo en Suecia? Los ferrys que la unen con Dinamarca (o las playas españolas) son testigos de que la afición sueca por las bebidas espirituosas no ha mermado un ápice por la prohibición.
- Consideramos que afirmaciones del tipo "sin la prostitución habría más violaciones", "es la profesión más antigua del mundo", "es la única manera de tener relaciones sexuales para muchas personas" son completamente inaceptables y ofensivas para los hombres.
Bueno, lo primero es sencillamente una estupidez para caricaturizar a quienes no acaten su opinión, lo segundo un tópico probablemente falso (quizá sea mas antigua la de controlador de mentes, costumbres y moralidades, vulgo sacerdote, o más a la moderna, ideólogo) y lo tercero una afirmación que no se puede descartar tan alegremente como hace este colectivo desde su dogmatismo. ¿Qué saben ellos? ¿Han hecho algún estudio sociológico con una muestra suficientemente amplia para una afirmación tan categórica? ¿Qué saben de los problemas físicos, psicológicos o sociales de tantas personas como podrían avalar dicha afirmación? Una vez más el dogmatismo asoma la patita.
- Rechazamos las acusaciones de "moralismo" y "conservadurismo" con que se ataca a la postura abolicionista desde diversas posiciones. Todos tenemos una moral, pero nuestro abolicionismo parte de un análisis feminista y del deseo de acabar con la violencia sexual.
¿Y qué pasaría si esta iniciativa partiera de posturas conservadoras? Para mí nada, sería perfectamente respetable como lo es en principio al de este colectivo. Y al menos no tratarían de disfrazármela de progresismo.
- Los abolicionistas pretenden aplicar programas sociales de ayuda, alternativas y reinserción laboral para aquellas que voluntariamente quieran cambiar su situación.
Me parece perfecto, sólo que eso ya está inventado. Invito a leer a Galdós (Fortunata y Jacinta), por ejemplo. Claro que como eso se hacía desde posturas “moralistas” y “conservadoras” entonces sería rechazable. Si se hace desde nuestro abolicionismo (que) parte de un análisis feminista y del deseo de acabar con la violencia sexual entonces es de lo más digno de alabanza. Ah, el título citado no está en la lista más reciente de best sellers.
- Por ello, nos oponemos a la regulación legal de la prostitución, por suponer una legitimación y normalización de esta forma de violencia sexual, y una equiparación de la mujer con mera mercancía.
Qué empeño en confundir prestación de un servicio (aunque se haga con una parte del cuerpo tan íntima como los genitales) con la compra de una persona (por cierto, persona, no sólo mujer, aunque así sea mayoritariamente). Según eso, todo trabajo supondría la compra de una persona-mercancía, por el hecho de utilizar su fuerza física, sus habilidades manuales, o sus capacidades mentales.
Consideramos que las acciones políticas deben ir encaminadas de manera urgente a:
- Eliminar las condiciones que posibilitan y favorecen la prostitución, lo cual pasa por políticas de igualdad de género y la lucha contra el sexismo.
Perfecto, aunque quizá fuera mejor establecer las condiciones para una retribución digna de todos los trabajos, y una administración correcta de los recursos públicos, sin parásitos ni derroches absurdos como por ejemplo…. (rellénese de acuerdo con las antipatías de cada cual).
- Campañas de prevención, educación y sensibilización con el tema, instando a los hombres a no comprar servicios sexuales.
Prevención, educación y sensibilización al máximo. Pero dejemos de “instar” a nada por favor.
- Perseguir inmediatamente todas las modalidades de proxenetismo, medie o no consentimiento de la persona prostituida, en consonancia con el Convenio de Naciones Unidas para la Represión de la Trata de Personas y de la Explotación de la Prostitución Ajena de 2 de diciembre de 1949, tal y como asumimos al ratificar dicho documento.
Por supuesto, nada que objetar. Pero me permito el subrayado “Ajena”. Y si es ajena es porque no hay consentimiento, luego lo de “medie o no…” sobra.
- Campañas de educación sexual y afectiva desde una visión de la sexualidad igualitaria, científica y libre de tópicos machistas.
También me parece muy bien, sólo que o añadimos “y feministas” o simplemente lo terminamos en “tópicos”, lo que sería mucho más claro y correcto.
- Incrementar los recursos dedicados a desarticular las redes de prostitución.
Nada que objetar. Es más yo diría, “incrementar cuanto haga falta” y “endurecer al máximo las penas”, y cuando digo “máximo” digo “muy máximo”.
- Crear un código ético que disuada a los medios de comunicación de publicitar la prostitución.
La ingenuidad siempre es entrañable.
- Contribuir con planes sociales a la reinserción social y laboral de las prostitutas que quieran libre y voluntariamente abandonar su situación. Ofrecer opciones laborales a las prostitutas para su inserción social.
Volvemos a lo de antes. Me parece perfecto, solo que ya se inventó. ¿Volveremos a las antiguas “arrecogías”? Eso sí, laicas y feministas, faltaría más. Por supuesto, es absolutamente encomiable la labor que realizan en este sentido infinidad de organizaciones que en lugar de hablar tanto sí realizan estas funciones, sobre todo en países (Camboya, Tailandia, países africanos, etc.) donde por hacer esto te puedes jugar la vida. Lástima que en muchas ocasiones tienen algún vínculo con las rechazables posiciones “moralistas” y “conservadoras”, por lo que a lo mejor ya quedan invalidadas, no lo sé.
Resumiendo, y ahora ya sin ironías de ninguna clase.
1.- Respeto la postura de este colectivo. Como cualquier otra merece ser escuchada y tomada en consideración, en todo por quien coincida, o en parte, puesto que siempre hay argumentos positivos.
2.- Comparto su preocupación por la explotación que sufren tantas y tantas personas, ciertamente sobre todo mujeres, pero no sólo ellas, pero discrepo sobre que la prohibición pueda solucionarlo. Más bien la Historia nos enseña que tendría un efecto opuesto.
3.- En esa línea, precisamente propugno una mayor represión del proxenetismo y la explotación, con endurecimiento de penas y leyes que permiten la cooperación internacional y la mayor eficacia policial y judicial. Por decirlo más claramente, equiparar de una vez el tráfico y explotación de personas con el de drogas, el de armas, la piratería o el terrorismo (no quisiera recordar cómo se terminó con la piratería en el Atlántico durante el siglo XIX).
4.- Comparto cualquier acción destinada a la promoción profesional y personal de cualquier persona que, habiéndose visto abocada a la actividad de la prostitución quiera abandonarla. Pero sin adoctrinamientos ni imposiciones.
5.- Rechazo completamente la “demonización” del cliente. ¿Por qué hay que juzgar a nadie?
6.- Entiendo que una regulación del ejercicio de la prostitución sería altamente positiva para quienes la lleven a cabo de forma libre y voluntaria. Naturalmente, deberá haber un amplio y sereno debate (y antes que él, y más importante, unos serios y profundos estudios sobre ello que de verdad fijaran la realidad del problema) para dilucidar su mejor forma.
7.- Y en cualquier caso, nadie, ni individuos, ni instituciones, ni corrientes de opinión, tiene el derecho de condicionar el libre uso del propio cuerpo. Nunca, por supuesto obligando, forzando o explotando, pero tampoco descalificando, injuriando, menospreciando o juzgando alegremente sobre ello.
El largo y razonado comentario de Andrade me parece muy acertado. Y los siete puntos finales que resumen su postura, verdaderamente matizada, dan la medida de la magnífica madurez que ha alcanzado sobre el tema.
Madre mía, cómo te has currao el comentario. Sólo quiero dejar constancia de que te he leido, contestaré más tarde, que ahora tengo cosas que hacer.
Felicidades por ese espíritu crítico, Andrade. Que lo conserves por muchos años más...
Anónimo y Cliente X: Muchas gracias por vuestros comentarios. Simplemente uno tiene ya unos cuantos años, una formación y una profesión que invitan al análisis, y, sobre todo una trayectoria interior de ir despojándome de dogmas y condicionamientos (nunca me los quitaré del todo,claro, pero se va intentando) que me permite una creciente independencia de juicio. Y además de todo ello, cuando nuestra querida Montse me enseñó el "manifiesto" y pidió colaboración, como no podía ser de otra manera, no podía menos de prestársela al máximo.
"Qué empeño en confundir prestación de un servicio... con la compra de una persona...", dice Andrade en su magnífico comentario, como se ha señalado. El manifiesto, efectivamente, afirma: "no vemos delito en la venta del cuerpo por parte de las prostitutas, pero sí en la compra de las mujeres". Quiero enfatizar la burda y grosera simplificación que supone la imagen, también instalada en la opinión, de que el cliente de un servicio de prostitución compra el cuerpo de la prostituta e incluso su persona. Como ha repetido en algún sitio otra significada bloguera de este mundo, PaulaVip, el cliente sólo compra el tiempo de una prostituta y unos servicios sexuales durante ese tiempo. El cuerpo no lo compra nadie, se lo lleva ella a su casa. Se puede comprar a la persona, pero entonces no estamos hablando de clientes de la prostitución, sino de tratantes de personas: en el pasado, de esclavos o, en el presente, de mujeres para su explotación sexual en régimen de esclavitud, tanto en países del sudeste asiático o africanos, como entre nosotros.
Este post parece reproducir textualmente un comunicado de “Hombres por la Abolición de la Prostitución”, en apoyo a las conclusiones de una Comisión parlamentaria Coingreso-Senado, aunque no se señala la fecha del comunicado ni la de las Conclusiones de la Comisión. El texto lo he localizado en la dirección http://www.rebelion.org/noticia.php?id=48089, y lleva la fecha de 12 marzo 2007.
El enlace citado en la entrada para más información (http://www.hombresabolicionistas.org/) en realidad no lleva a nada útil.
El que sí lleva es el blog “Hombres abolicionistas. Gruido de hombres por la abolición de la prostitución”, en el enlace
http://hombresabolicionistas.blogspot.com/, que, por una parte, remite a la dirección anterior (camino sin salida) y, por otra, incluye dos manifiestos: uno, publicado en el blog en 19 junio 2006 (cuyo texto no tiene que ver con el publicado en el post); y un manifiesto previo, publicado en ese blog el 6 mayo 2006, cuyo texto completo está en el enlace http://www.firmasonline.com/1Firmas/camp1.asp?C=215. Este texto completo (ubicado enana página creada en abril de 2006) parece abierto a una campaña de adhesión de firmas online cuya fecha se actualiza automáticamente a la del día en que se abre la página (hoy aparece la fecha del 3 de mayo de 2009). Y parece que éste es el texto (de 2006) sobre el que Andrade ha hecho su comentario.
Pero no veo que haya una iniciativa, legislativa o de otro tipo, reciente sobre este tema.
Me gustaría mucho que desde esta asociación detallaran qué entienden por relación igualitaria y democrática entre sexos.
Sólo explican que es aquella que respeta de forma empática la autoestima y las inquietudes y deseos de quienes participan. Pero si tenemos en cuenta testimonios como los de Marien, el sexo de pago podría entrar perfectamente en esta categoría.
¿Qué será lo que les molesta y que no dicen?
Confuso, teienes razón, culpa mía por no poner mi explicación y comentario. Siempre voy con prisas y hacía tiempo que quería poner este comunicado, que efectivamente es del 2007. Desde entonces no se ha vuelto a deabtir en el Congreso el tema de la prostitución. Pensé poner mi comentario al día siguiente o así y ya hn pasado unos días.
Luego lo arreglo.
Era muy importante ponerlo porque he intentado abordar el tema en foros de xexo de pago para que los clientes se posicionaran, y no ha habido manera. Y eso me da mucho que pensar.
Gracias a tod@s
Bueno Montse, es cierto que en esos foros no ha habido una respuesta entusiasta, lo que es algo decepcionante, pero alguna sí que has tenido ¿verdad?
Mi querida puta Montse:
Ante todo perdona si mi modo de expresarme de duro y tosco, se por tu blog que eres una mujer delicada y elegante, pero la hipocresía de esta sociedad no me lleva a expresarme de otro modo.
Deja que te cuente mi historia, soy un hombre con una discapacidad muy evidente. Ya metido en la década de los 40 principales solo dos mujeres han tenido el amor y el coraje de entregarse y dejar que yo me entregara a ellas en cuerpo y alma, una por la red, y otra “en directo”, sin que mediara un trato mercantil de por medio. El resto me ha rechazado, en los tiempos de los cuerpos danone resulta casi impropio mostrarte como un se sexuado cuando te sientas en una silla de ruedas, tu espalda se parece a un signo de interrogación y no se te empina la polla (la mayoría no llegan a saber tanto). Lo máximo que obtienes son frases del tipo “que valor le hechas a la vida”, Joder que bonito, si existe un cielo seguro que toda la corte celestial me recibe con trompetas y todo, pero mientras tengo ganas de, follar, si follar: sentir las caricias de una mujer en mi cuerpo, a falta de sentir un orgasmo, provocarlo en otra persona,y si es posible, amar y ser amado. Lo peor es que reconozco el derecho de esas mujeres a rechazarme, a nadie le gusta acostarse con alguien que no es de su agrado. Tampoco les hecho toda la culpa a ellas, soy una persona tímida y me falta desparpajo para compensar la falta de atractivo físico.
Justo ayer tomé la decisión, después de dos años de romper con mi pareja, de dos años de intentar la conexión perdida con otra chica y fracasar, de volver, tras muchos años, a contratar los servicios de una prostituta, que como tu, atiende a personas discapacitadas. No te engaño cuando te digo que me hizo ver el cielo, me hizo sentir que estaba vivo, que era capaz de dar y recibir placer, seguro que no me dio amor, pero medió cariño y pasión. Me reconcilio conmigo mismo. Sin exagerarte te prometo que me hizo sentir un ser humano.
No quiero dominar a mi puta, la respeto, como mujer y como persona, solo la conozco de un encuentro, pero posiblemente sea mejor persona que yo. Su servicio me da la satisfacción y la autoestima que la sociedad me niega. Solo le falta darme amor, pero eso si que no se compra con dinero. Reivindico su utilizad social como la de un bombero o un dependiente de una tienda, no caigo en la autocompasión, se que hay muchas personas que por circunstancias necesitamos de vuestros servicios sin tener que ser necesariamente viciosos o depravados, la sexualidad no es solo para las personas guapas o con un físico agradable, o sin problemas de relación, o vete tu a saber que mas cosas.
Detesto que alguien se aproveche de las/los profesionales del sexo (no hablo de los dependientes del sexshop ni de los ginecólogos), ni que nadie sea obligado a ejercer el oficio a la fuerza y/o se aproveche del dinero que se gana, por eso defiendo un marco legal que os devuelva una seguridad económica y sanitaria, y si es posible, la consideración social, aunque dudo de esta, repito, sociedad hipócrita. A mi juicio deberíais ser subvencionadas por el Ministerio de Asuntos Sociales o como sea que llame.
Ese famoso manifiesto, si lo miras bien es mojigato, habla de una sociedad utópica y su aplicación solo traería un motón de problemas sociales, si lo miras bien, como dice Andrade, solo va a favorecer, como todas las leyes secas, a las mafias y al agravamiento de la situación de las personas que ejercen la prostitución.
Querida puta, al igual que todas las putas y putos del mundo, en lo que a mi, y supongo que de tanta gente, Gracias.
Amigo Anfalas:
Cuenado se habla enlos términos que tú lo haces, "puta" no es un insulto ni una palabra malsonante, sino un timbre de honor. Gracias en nombre de Montse y de todas ellas.
Como siempre voy respondiendo a la última entrada y dejo pendiente una a la que quería contestar, pero bueno, ya habrá tiempo mañana. Sin embargo he leido el sentido comentario de anfalas y no puedo menos que darle mi apoyo, aunque sea de manera virtual, y ofrecerle mi colaboración que sí puede ser real. Bueno, a él o a cualquiera de ustedes. Tengo varias amigas que pueden realizar domicilios aquí en Madrid por un precio relativamente económico, a partir de 100 euros. Son chicas de plena confianza por las que yo pongo la mano en el fuego, que no tendrían problemas en atender a discapacitados y se la levantarían hasta a un muerto. Espero poder hacer pronto una página web para promocionarlas o cuando menos colgar un anuncio con fotos en el loquo o similar, pero de momento si queréis saber de ellas podéis escribirme (defensadelaprostitucion@gmail.com). Son chicas jovencitas (19 a 24), de muy buen ver, simpatiquísimas y que hablan un perfecto castellano.
Escríbanme y les doy los detalles que deseen.
(Disculpa la competencia Marien, jeje, sólo voy a ver si puedo echar una mano a tus lectores... y a mis amiguitas de paso...)
Si se me permiten, solo quiero exponer mi humilde opinión.
Por naturaleza, no me identifico nunca con ningún colectivo, asociación o partido.
Puedo coincidir en multitud de planteamientos, pocos o ninguno con cualquiera de ellos.
Esta libertad de criterio, me hace en ocasiones, ser mas objetivo que otra persona "encastrada" a cualquier doctrina, régimen o pensamiento.
Esta posición aparentemente cómoda, no es más que el resultado de seguir una buena lógica: Nadie es dueño de la Verdad.
No piensen que mi actitud, es un estado de privilegio,sino mas bien, todo lo contrario. Lo dispar en este mundo de avances y progresos (como ustedes interpretan.. había que demostrarlo..) nunca es recibido con las ansias de "descubrir" algo nuevo.
Pero me produce inmenso placer y satisfacción personal, el saber que nadie influye en mi conciencia por el simple hecho de pertenecer a tal o cual asociación.
Así pues, he de decirles que estoy en gran parte, muy conforme con lo que dicen y que entiendo su noble postura. Nadie puede negar que no exista buena voluntad en sus actos.
Ahora bien, les ruego no den por cerrada la imagen irreal que tienen ustedes sobre otro colectivo: La prostitución. Concretamente la prostitución voluntaria. Si amigos, voluntaria.
Esa, poco o nada tiene que ver con lo que ustedes reclaman en su sano juicio: La desaparición de la explotación de seres humanos (recuerden, que no solo trafican con mujeres.. sino que se abusa de niños y por si no lo saben, también de animales.. que claro está, han de gozar de sus derechos como todo ser.)
En resumen. Todos podemos estar de acuerdo en penalizar actitudes tan indignas como el aprovechamiento necio y vil a otras personas. Pero no confundan una piedra de molino con un juguete náutico.. porque ahí es donde ustedes pierden un horizonte lógico.
Por poco que sepan ustedes de historia recordarán que existió un señor ingles llamado Guillermo Morris (lo llamo Guillermo porque le tengo mucho aprecio..) Este señor nos enseñó a todos algo impensable y a su vez muy elemental. Dijo Algo así: El arte, es la representación del buen hacer en el trabajo...
Que fantástico. ¿Verdad? Todos podemos ser artistas.. ya no es solo privilegio de unos pocos..
Amigos. Hay trabajos funestos, desagradables, peligrosos,etc.. ninguno de ellos es indigno, porque la dignidad la aporta la persona que libremente y por su sustento y bienestar impregna con su buen hacer el resultado de su trabajo.
Yo lo dejo aquí. porque esta es mi opinión. La prostitución a cada cual, le aportará unos beneficios y unos sinsabores como en cualquier ámbito laboral, pero lo importante es tener la capacidad, el conocimiento y la posibilidad de saber y poder elegir.
Por último. Saben ustedes perfectamente, que jamás funcionó ni funcionará la prohibición. Mientras dos personas libremente deseen este intercambio, se seguirá produciendo.
Sean amigos, consecuentes con su buen planteamiento y luchemos juntos por un mundo sin esclavitud. Legalicemos lo a-legal (aunque solo sea por el respeto al resto de contribuyentes.)
Amonino Trabat.
Publicar un comentario en la entrada