"En este caso, se trata de un ensayo donde denuncio sin complejos los criterios de los sectores tiranos que luchan en contra de nuestros legitimos derechos y nuestra autogestión sexual y vital. Está redactado en un lenguaje duro e implacable, entre la antropología, la reivindicación y la insumisión. Merecería ser traducido algún día y que se enteren en Suecia de una vez que existen otras formas de entender el derecho a ser mujer. El manifiesto es, además, una critica absolutamente furiosa contra ese tipo de feminismo a las que llamo castra putas, fascistas de género o Bernardas Alba. También supone una inyección de adrenalina al maltratado ego de las prostitutas y las putas en general, convertidas aquí en abanderadas de la libertad y la sabiduria sexual. Este es el texto promocional y el link de la editorial. Buscad en novedades. "
Un beso
Bea Espejo
El sexo soporta tiranías y abusos de todo tipo sobre los que se sostienen gobiernos, estados y la propia identidad del individuo. Por eso..., ¿te has preguntado si tus decisiones sexuales son libres o están moldeadas por la conveniencia de otros?
¿Es el amor una aspiración idílica o un arquetipo tramposo y peligroso?
¿Es la promiscuidad una guarrada o una fuente de cultura y sabiduría sexual?
¿Comprar o vender sexo es una esclavitud o un pacto legítimo y honesto?
¿Es el feminismo institucional liberador de la mujer o castrador de la pluralidad femenina?
¿Nos defienden aquellos que se presentan como liberadores o simplemente se unen a otros sectores de la sociedad donde el integrismo sexual es ley?
¿Existe la libertad para decidir o lleva impreso el copyright de las siglas del partido político de turno?
Manifiesto Puta da la vuelta a los conceptos y nos presenta la promiscuidad y la prostitución como un valor legítimo y deseable. Este ensayo supone una crítica absolutamente implacable hacia aquellos que defienden la castrante dignidad de entrepierna, vulgar excusa con la que se sigue fomentando el molde sexista, tiránico y miserable sobre el que se ha construido la sexualidad tal y como la conocemos.
Manifiesto Puta es toda una declaración de principios que pretende remover los cimientos sobre los que está construida nuestra sociedad.
Y EL MUNDO YA NO TE PARECERÁ EL MISMO.
Bea Espejo nos adentra con este ensayo en una visión inédita de la sexualidad, el género, la prostitución y la promiscuidad. Si hasta ahora la moral y las costumbres han servido para doblegar voluntades, tras este ensayo la sexualidad pasa a tener una dimensión inesperada.
Los estigmas y discriminaciones, las persecuciones por sexo y el sentimiento de culpa son sustituidos por una percepción autocomplaciente y hedonista.
“TODOS Y TODAS SOMOS PUTAS”, por eso es tan importante la reivindicación de la sexualidad autogestionada e insumisa.
Ahora las putas promiscuas hablamos, por tanto, que tiemblen aquellos que perpetúan persecuciones tras años de tiranías antisexuales, pues el Manifiesto Puta es un arma destinada a combatir la basura de los prejuicios donde quiera que se encuentren.



18 comentarios:
Le deseo todo el éxito del mundo.
John W.
No se si soy muy torpe pero un enlace al libro o la editorial no estaría mal verdad
De asturiano:
No he leído el libro, pero con todos mis respetos para la autora, Beatriz Espejo, en este caso una publicidad del libro como la siguiente:
"¿te has preguntado si tus decisiones sexuales son libres o están moldeadas por la conveniencia de otros?"
"¿Es la promiscuidad una guarrada o una fuente de cultura y sabiduría sexual?"
"Manifiesto Puta da la vuelta a los conceptos y nos presenta la promiscuidad y la prostitución como un valor legítimo y deseable."
"Los estigmas y discriminaciones, las persecuciones por sexo y el sentimiento de culpa son sustituidos por una percepción autocomplaciente y hedonista.
“TODOS Y TODAS SOMOS PUTAS”,"
me suena mucho a discurso feminista posmoderno barato. Resulta que ahora esta mujer -si nos atenemos a la publicidad de la editorial- ha descubierto el Mediterráneo y nos propone la prostitución como la sexualidad más liberadora de todas las posibles... Así por ejemplo, la promiscuidad en sí misma no es una guarrada sino TODO LO CONTRARIO, una fuente de cultura y sabiduría sexual.
¿La sexualidad en la prostitución es liberadora siempre y para todxs?, ¿constituye la prostitucíón una liberación auténtica en el orden de 'la sexualidad', o más bien puede ser liberadora sobre todo para las 'trabajadoras sexuales' (mujeres oferentes) en el orden de 'lo económico' y en el orden de 'lo psicológico'?
¿Ha sido Bea Espejo clienta habitual de prostitución para poder afirmar que la prostitución es liberadora de modo tan tajante? ¿Liberadora para quiénes y de qué manera?
¿De verdad piensa ella que el consumo habitual de prostitución puede resultar algo liberador para la mayoría de los varones que pagan por sexo o sexo-afecto recurrentemente?, ¿Liberador en qué aspectos?, ¿de verdad piensa Bea Espejo que dicha práctica de pagar por sexo -eminentemente masculina- es lieberadora para nosotros los hombres en lo que atañe a la realización de masculinidades que sean más igualitarias? Si esto fuera así ¿por qué los hombres hemos de pagar por sistema a las mujeres (a los transgéneros o a otros hombres cuando deseamos tener sexo o una relación sexual con alguien?
Cosas como las anteriores es lo que yo le preguntaría a ella.
¿Puede responderme Bea Espejo a todo esto de un modo satisfactorio?
Lo que me parece, 'a priori' con la publicación de este libro, es que es para algunxs es muy fácil apuntarse a determinadas tendencias editoriales.
Ya era hora que apareciera en el mercado un libro que aborde estos temas con un planteamiento valiente. Enhorabuena a la autora. :-)
Por cierto Blas, el enlace a la editorial está al final del post.
Esta tarde, por primera vez "en vivo y en directo" me he sentido agredida por el nuevo feminismo oficialista, dogmático y carrinclón. Y, òstia!, duele. Duele ver dónde han llegado algunas en su "generismo" ultramontano. Que unas señoras que viven del cuento, léase un estudio que les da rentas, la acusen a una de neoliberal por cuestionar sus planteamientos abolicionistas, es
si más no, surrealista. Ver mujeres, que en teoría defienden a otras mujeres, hablar ex-cátedra, con un discurso mololítico, cuya piedra angular toma forma de "dogma" incuestionable, es triste y asusta. Me asusta por intransigente, despótico e irreal. Es muy peligroso. Pero, claro, es que acabo de descubrir que me las estuve viendo con dos pesos pesados: Charo Carracedo y Ma. José Barahonda. Todas unas VIPs de la cosa. ¿Cómo me habré atevido, por Dios, a intentar siquiera sembrar alguna duda entre el respetable público de su conferencia?
Sólo por la existencia de gente como ésta: ¡¡BRAVO POR BEA!!!
y ¡¡VIVA LA PROVOCACIÓN!! Que las almas bienpensantes se agiten y retuerzan en su silla.
Hermínia
Bueno, efectivamente no hemos leído el libro. A mí me suena en parte a Queer, y lo bueno que tiene el movimiento Queer es que critica cualquier discurso normativo en materia de sexualidad. El problema es la posibilidad de que se termine convirtiendo en un discurso más que pretendiendo representar una realidad heterogénea la acabe gestionando y sentando cátedra. O sea, haciendo eso mismo que criticaba de otros colectivos (abolicionistas, feminismo institucional)
Más allá de la publicidad, que suele convertirlo todo en proclamas impactantes para vender (ésa es su función, ¿no?)prefiero quedarme con esta pregunta, que me parece muy pertinente: “¿Es el feminismo institucional liberador de la mujer o castrador de la pluralidad femenina?” ,y con el hecho de que habla de ese modo de la promiscuidad y de sus posibilidades liberadoras como una opción. Si no es así, pues tampoco le vería yo mucho sentido a la cosa.
Respecto a si ella ha sido clienta... no me extrañaría nada. Una vez la escuché en una charla y creo que comentó algo al respecto con toda naturalidad, aunque no estoy segura e igual la estoy confundiendo con otra ponente.
¡Cómo te entiendo, Herminia!Lo de que a una la acusen de neoliberal duele, ¿qué tendrá que ver el tocino con la velocidad? Esa acusación hace que una se dé cuenta de que no se enteran de nada y de que el debate con según quien es inútil. El dogmatismo que manejan algunas es asfixiante.
Herminia, ¿aún no las habías oído?
Al primer debate que asistí sobre la abolición, salí avergonzada como mujer y persona, salí sintiéndome una auténtica mierda, Me hicieron mucho, mucho daño...eso sí después de unos días sintiendóme mal...aquí estoy.
Hasta pronto
Para Ibán,
Lee lo que dice Herminia,
La aportación de Bea la has de entender (y contextualizar)como una respuesta (reacción) a los argumentos abolicionistas. Los abolicionistas son para el trabajo sexual los enemigos a combatir. Porque de una parte hacen el todo, porque insultan, son dogmáticos etc etc.
Todo lo demás , como ya te he dicho en varias ocasiones. Depende, depende de cada persona (observese que digo persona y no hombre o mujer). Depende de los sentimentos , fantasias y sensaciones. Depende de si se quiere ser activo y negociar la relación interpersonal o ser pasivo y adaptarse, ajustarse y someterse al imperativo de la norma. La intersubjetividad es la que permite la relación entre las persona.
Podemos "crecer aplastado por las opiniones de los demás" pero, también "podemos crecer incluso contra las opiniones de los demás".
En el sexo-afecto de pago un hombre puede crecer y desarrollar todo su potencial porque ante todo se relaciona con una persona aunque el acceso a ella sean unos billetes.
Si, como trabajadora sexual yo estoy bien con mis clientes y ellos están bien conmigo (por eso repiten).
Si,el hecho es que las relaciones sexuales no sólo hay que contarlas como relación de hombre-mujer, sino, también además de acto físico, surgen temas de conversación , es una actividad de ocio ¿por qué no ha de ser una relación tan legitima como el matrimonio?
(el matrimonio es una unión sexual socialmente legitimada)
De asturiano:
1ª Parte:
Intento aclarar un poco más el sentido de las preguntas críticas que he dirigido a esos planteamientos publicitarios con los que se presenta el libro:
Montse, es cierto -como tú apuntas- que Bea Espejo ha dirigido sus planteamientos y argumentaciones en defensa de la prostitución, sobre todo como una respuesta al discurso ideológico del feminismo abolicionista.
Esto se puede comprobar leyendo por ejemplo su artículo: "La prostitución desde una visión transexual", recogida en el libro coordinado por Isabel Holgado, "Prostituciones: Diálogos sobre el sexo de pago". En este artículo Bea Espejo critica acertadamente y con buenos argumentos al feminismo abolicionista por ser una ideología totalitaria que pretende imponermos un modelo único y uniformador de sexualidad a todas las personas (hombres, mujeres...), que apuntala la división patriarcal entre 'buenas' y 'malas' mujeres, separando a las mujeres en aquellas que se ajustan al modelo servil de mujer monógama, sin sexualidad propia, etc. y 'las otra', las que se salen de la norma y que por ello son desvalorizadas y repudiadas, cuando no fuertemente estigmatizadas y sancionadas; haciéndole, en fín, el juego al patriarcado. Una concepción la de esa ideología totalitaria (como habéis subrayado tú, otras diversas mujeres en la línea pro-sexo, o el propio Cliente X)que supone una concepción idílica de la sexualidad en la que sólo cabe como sexualidad posible para ser igualitaria y valorable aquella sexualidad que va acompañanda del amor, resultando entonces que para esta ideología no tiene cabida la sexualidad con problemas asociados, no ligada a algo tan elevado como el 'amor', etc.
Una ideología que cuando lleva a cabo políticas sobre la prostitución lo único que hace es infantilizar a las mujeres que están en dicha actividad, considerándolas víctimas, niñas o 'mujeres alienadas', pretendiendo tutelar a personas adultas que no han solicitado ello o llegando a intervenir muy negativamente en sus vidas por causa de disposiciones legales que no cuentan para nada con esas mujeres, y que por contra las perjudican de modo más o menos graves, por ejemplo: haciéndoles perder su empleo o expulsando del país a algunas mujeres sin papeles bajo la excusa de que han víctimas de una 'red de tráfico de mujeres' cuando en realidad tales mujeres se encontraban ejerciendo libremente, dificultando sus condiciones de ejercicio: haciendo bajar la clientela, favoreciendo negociaciones más difíciles mujer oferente-hombre cliente rápida, etc.).
Pues bien: con toda esas críticas que Bea Espejo dirije a la ideología, represora y normativizadora del feminismo abolicionista y del abolicionismo normativo, yo estoy de acuerdo. A estas alturas la puedo suscribir prácticamente en todos sus términos.
Con lo que sin embargo no estoy tan de acuerdo es con que Bea Espejo vaya algo más allá y se ponga a defender que la prostitución es una forma o modelo de relación entre hombres y mujeres (u hombres y transgéneros u hombres y otros hombres) idoneo y liberador como pocos, haciendo apología de dicha práctica, tanto a nivel oferente como de su consumo. Entre otras cosas porque esto sería un hecho de una gran demagogia y cinismo por parte de esta autora.
Para empezar, dudo mucho [y aquí te respondo Marta] que Bea Espejo haya sido clienta habitual o recurrente de prostitución a lo largo de meses o incluso años de su vida como lo han sido o son bastantes varones en nuestra sociedad: una cosa es haber probado la prostitución como clienta y otra bien distinta recurrir frecuentemente al sexo o sexo-afecto de pago.
Sigue...
De asturiano:
Cont...
2ª Parte; 2 de 3:
Antes de atreverse a valorar y a afirmar, como hace Bea Espejo, que el hecho de demandar y de tener sexo o sexo-afecto los hombres en la prostitución como clientes es también liberador para nosotros, habría que investigar este aspecto en varones que habiendo sido clientes recurrentes o frecuentes de prostitución a lo largo de meses o de años, hubieran dejado de serlo. Sería preciso un estudio tal en el que se indagaran sus razones para dejar de ser clientes y también en el que se les preguntara que cosas positivas -si es que las hubo- sacaron esos hombres de sus experiencias como consumidores de relaciones con mujeres (o transgéneros y otros hombres) en la prostitución.
-En segundo lugar: Bea Espejo tiende a tildar todo aquel discurso crítico con la prostitución de 'moralista', sin embargo, ella no se da cuenta que sus planteamientos y argumentos se vuelven un discurso tan de índole moral como el feminismo abolicionista que ella critica. Esta autora me parece que acaba cayendo es esto cuando ella propone la prostitución como modelo de relación libre y liberadora para los participantes en ella. Cómo bien apunta Marta:
"El problema es la posibilidad de que se termine convirtiendo en un discurso más que pretendiendo representar una realidad heterogénea la acabe gestionando y sentando cátedra. O sea, haciendo eso mismo que criticaba de otros colectivos (abolicionistas, feminismo institucional)."
Y es que el problema radica, a mi juicio, en que Bea Espejo en su análisis y valoración de la prostitución no puede sustraerse al hecho de su activismo en defensa de los intereses y derechos de las personas transexuales. Ella misma reconoce esto de alguna manera en el artículo referido cuando se refiere a la necesaria que es la prostitución para el colectivo transexual: al menos el 50% de las personas transexuales están marginadas laboralmente; una proporción muy elevada de transexuales se ven determinadas a adoptar la prostitución como 'modus vivendi', y una parte importante de éstas desean permanecer en ella y esto hay que respetarlo, etc.
A Bea Espejo, le importan poco los hombres clientes de protitución: el si éstos, con sus experiencias en la prostitución construyen su masculinidad de una manera liberadora o no; si tales experiencias les ayudan a ellos a madurar y a evolucionar como personas o si no hay nada de esto, o si ni siquiera esto importa (ya que lo único importante es la libertad individual para poder contratar algo de naturaleza sexual con alguien, porque la paridad en cuanto a satisfacción final existe [en dicho contrato] aun por intereses diferentes [de quien remunera y de quien es remunerado]" [víd. pág. 126 de "Prostituciones..."].
Sólo así se puede explicar que escriba cosas tan propias de una ideología patriarcal (esencialista) como las siguientes:
"Tan protegido ha estado el sexo masculino por nuestros sistemas, que no existe en los hombres sentimiento alguno de culpa sobre las múltiples formas de sexo y promiscuidad a las que acceden. Porque está claro que detrás del intento moralista de domesticar el sexo en general, no se ha logrado acabar con la característica promiscuidad masculina y sí ha servido para mantener a la mujer en el constante engaño...
Resulta poco creíble que algún dogma feminista que pretenda leyes antiprostitución domestique el sexo masculino" [cfr. pág. 132 del libro].
Sigue...
De asturiano:
3ª parte (3 de 3):
Nó sé como la autora se atreve aquí a asumir la promiscuidad sexual como algo característico de los varones; como algo propio de "nuestra naturaleza". El que dicha promiscuidad sea algo que se haya dado más en los hombres y que se haya sido -históricamente- valorada en los hombres, pero no en las mujeres, NO nos permite afirmar que dicha promiscuidad y "múltiples formas de sexo" a las que los hombres han accedido es algo característico nuestro que haya de seguir produciéndose.
Tampoco estoy nada de acuerdo con algo que ella escribe en otra parte cuando se refiere al porqué las personas que demandan prostitución somos mayoritariamente los hombres. Ella escribía en el referido artículo ("La prostitución desde una visión transexual"):
"La libertad sobre las decisiones sexuales desligadas de moralismos favorece mayoritariamente a los hombres. El dinero sigue siendo cosa de hombres y posibilita el acceso a los servicios sexuales" [cfr. p. 130]
La segunda de estas frases, sobre todo, me parece algo demagógica:
La prostitución que demandamos y consumimos los hombres la hay de todos los niveles, hablando en términos de tarifas. Hay 'servicios sexuales' y 'sexo-afectivos' desde 20 euros hasta otros de más de 150, 200 o más euros. El tema de 'la poca capacidad adquisitiva' de la mayoría de las mujeres, al menos de las mujeres que trabajan, no es una explicación satisfactoria del hecho de que de todas las personas que son clientas de prostitución en nuestra sociedad, tan sólo en torno a un hipotético 2% puedan ser mujeres. Las explicaciones han de ser otras: probablemente aquellas que tengan que ver con los reparos a la hora de pagar a alguien por una relación sexual por razones varias: de tipo ético, que tienen que ver con la forma de vivir la sexualidad, que tienen que ver con la importancia que tiene el sexo en la vida de la mayoría de las mujeres...
Muchas gracias por leer todo esto.
A Montse,
Pues sí, es la primera vez que las oigo en directo y en vivo. Piensa que hace mucho que estoy alejada de este mundo de "teoría política feminista", que no milito en ninguna parte, que vivo en un pueblo y que asisto a muy pocas conferencias, y eventos en general. Yo pertenezco a una generación en la que mucha gente se "jubiló" de los partidos y de otras militancias a principios de los 80. Muchos y muchas nos fuimos a casa. Otros hicieron carrera (como la Carracedo)y algunos/as orientaron su vida hacia un trabajo más a pie de calle, como Cristina Garaizábal. Particularmente me siento una francotiradora, y voy por libre para bien y para mal.
Entiendo que te hicieran daño. Yo, con muchísima menos implicación personal que tu, me sentí herida simplemente por la enorme agresividad y cerrazón de sus réplicas a mis comentarios y preguntas. Y supongo porque todavía me chocan estos comportamientos en "feministas".
A Marta,
El debate con ellas no es que sea dificil, es que es imposible. No se puede debatir sin estar dispuesta a cuestionar alguna de tus posiciones. Y eso es lo que ellas hacen. Ni siquiera escuchan.
Herminia
Ante las cuestiones que plantea Ibán
Hace un tiempo cayó en mis manos el libro "Ética Marica" proclamas libertarias para una militancia LGTBQ de Paco Vidarte, Doctor en Filosofía, gay que murió al poco tiempo de sida.
Con un lenguaje soez, que para las personas pudientes puede resultar muy ofensivo ponía literalmente a parir (criticando constructivamente) al movimiento LGTBQ porque según él, en su lucha, este movimiento había dejado de lado a las personas más desfavorecidas que eran homosexuales, que seguían excluidas sexualmente.
Algún párrafo:
"Este no es un libro. Es un interruptor. Un dispositivo que corta la corriente. Y que a la vez permite que algo se ponga en marcha, que algo se encienda. me gustaría que la lectura de este libro supusiera un "clic", un chispazo que interrupiera una cadencia de mierda, una bajada de tensión en el movimiento LGTNQ que debe terminar cuanto antes. Y que se encendiera otra forma de hacer as cosas y de comportarnos como maricas, lesbianas y trns frente a la sociedad y las propias tendencias involucionistas que anidan entre nosotros. Si esto no pasa este libro no habrá funcionado"
Todavía no he leído el libro, pero si sirve para poner a los abolicionistas contra la pared bienvenido sea. Si sirve para que alguien piense un poco y empiece a cuestionarse algo las mentiras sobre el sexo, bienvenido sea. Personalmente no me gustan según que formas pero prefiero que se haga algo, y en todo caso una vez se inicie el debate ya se irá reconduciendo.
Respondiendo a esta cuestión, desde mi punto de vista como experiencia personal y como investigadora en trabajo sexual:
¿La sexualidad en la prostitución es liberadora siempre y para todxs?
Siempre no, pero si que que pasa tanto en trabajadoras sexuales como en los clientes.
Se ha de partir de la base que las creencias fijas sobre temas sexuales (y afectivas) que se han ido heredando sin cuestionar, desde la niñez, lleva a asumir muchas mentiras sobre el sexo.
Así dependiendo de las personas tanto usuarios como oferentes pueden introducir nuevas referencias que pueden hacer cuestionar la sexualidad interiorizada hasta entonces, se puede cuestionar porque gustan unas personas y otras no, en que medida las relaciones que se establecen son de dependencia p no , ¿ qué esta bien y que está mal, ¿qué te permites y qué te gustaría en realidad hacer? etc.
, ¿constituye la prostitucíón una liberación auténtica en el orden de 'la sexualidad', o más bien puede ser liberadora sobre todo para las 'trabajadoras sexuales' (mujeres oferentes) en el orden de 'lo económico' y en el orden de 'lo psicológico'?
Me remito a lo anteriormente citado, en la medida que una persona esté dispuesta a reflexionar ante nuevas referencias que se den a conocer en este contexto, pueden llegar a ser más satisfactorias las relaciones entre cliente y prosti que las que se tienen con compañeras habituales.
Tienen cabida todos los escenarios.
Reproduzco el último correo de un cliente mío habitual;
"Hola princesa !!!, no creas que te he olvidado, simplemente he intentado no agobiarte con correos y correos. Te agradezco tu piropo de "seductor", ya me gustaría ... Pero de verdad me ha encantado aunque yo sepa que es una manera de hablar.
He estado pensando y reflexionando sobre el tema de la prostitución. Ya tengo un título para un pequeño texto que en su día te mandaré. El título es : "La prostitución el soporte de nuestra civilización" puede sonar atrevido, pero creo que se puede argumentar la propuesta. Ya te contaré, y me encantaría contártelo al oído...
Un beso a Marien, un abrazo y un cariño inmenso para Montse. Cuidate !!!
respecto a esta cuestión:
"¿por qué los hombres hemos de pagar por sistema a las mujeres (a los transgéneros o a otros hombres cuando deseamos tener sexo o una relación sexual con alguien?"
Podría decirte.....ufffff!!!!nunca pensé que lo escribiría pues porque sois tontos (no me lo toméis a mal) Pero, caería en simplismo brutal
Ahora poniéndome seria.
Ya he dejado varias referencias.
las mujeres no necesitamos pagar porque a poco que nos pongamos seductoras tenemos un montón de hombres dispuestos a complacernos, Esto se puede comprobar empíricamente en cualquier discoteca, en el botellón, poniendo una anuncio en las páginas contactos como match, adult friend Lo que yo ya no sé es si esto es biológico o cultural-social. Si además se tiene en cuenta que al hombre se le ha estimulado culturalmente para que se exprese sexualmente unido a que no puede expresar según que emociones " un hombre no llora" y a las mujeres por contra se las ha reprimido todo lo habido y por haber ya se tiene la ecuación completa
En cuánto a esto,
¿Es la promiscuidad una guarrada o una fuente de cultura y sabiduría sexual?"
aquí coy a contestar basándome única y exclusivamente en mi experiencia personal.
Para mi si que ha sido fuente de cultura.
Por el contexto en el que nací, y la socialización que recibí nunca tuve acceso a la cultura (teatro, cine, literatura, ópera,pintura y otras expresiones artísticas, salvo lo poco que estudié hasta 7 de EGB). Ha sido gracias a mis clientes que he ido aprendiendo y enriqueciéndome, cada persona me ha ido aportando referencias diversas y esto me ha sucedido tanto en las modalidades económicas como en las de más alto de nivel que estoy ahora.
Asimismo, a medida que iba aprendiendo he ido intercambiado conocimientos con otros clientes.
Respecto ala sexualidad, al no tener miedo a que se me tachara de "puta" por hacer "guarradas" he ido liberándome y he podido conocer mi sensualidad y además he sabido transmitirla.También por mi propia curiosidad he ido documentandome sobre sexualidad humana y esto ha hecho que haya podido ayudar a muchos hombres a superar complejos,y a conocer nuevas sensaciones, a decirles que se atrevan a proponer a sus mujeres nuevos juegos, que vayan a comprar a tiendas del amor, que usen aceites, vibradores, que no se sientan culpables por masturbarse, que masturbarse en pareja no es malo. Y un largo etc.
Por lo demás, no me parecen mal tus cuestionamientos y reflexiones y que conste que las respeto
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