Sobre el abolicionismo

"La víctima del abolicionismo de la prostitución es diferente, entre otras razones, porque para el abolicionismo de la prostitución sobre las que se proyecta su acción "salvadora" son un mero instrumento o intermediario al que deshumaniza so pretexto de que el objetivo abolicionista es atacar la esencia misma de la comunidad, para obtener su destrucción y su sustitución por la estructura social y política que la ideología abolicionista quiere"

Montse Neira
El PRÓXIMO DOMINGO DÍA 3 DE JUNIO SALE EN EL PAÍS SEMANAL UN REPORTAJE SOBRE MI (MONTSE NEIRA) Y MI LIBRO "UNA MALA MUJER"

jueves, 4 de noviembre de 2010

Entrevistas que he concedido VIII

Os dejo una entrevista que me realizó la asociación Genera para su revista Punto G.


Mujeres Reales
Esta sección es un homenaje a todas aquellas mujeres que miran al futuro a los ojos.
Son mujeres que ejercen prostitución, muchas veces conocidas en su militancia por la defensa de los derechos de las trabajadoras del sexo, muchas veces olvidadas y apartadas de las decisiones políticas que debieran ser las suyas. En cualquier caso, su dignidad y su compromiso son un ejemplo de valentía.
Están llenas de sueños, de experiencias, de contradicciones y de coraje para seguir afrontando el presente mirando al futuro. Son prostitutas, son reales, son mujeres de carne y hueso.

Montserrat Neira
Montse nació en Barcelona, es Licenciada en Ciencias Políticas por la Universidad Autónoma de Barcelona y está estudiando el Máster Universitario en Problemas Sociales.
“Marien” fue durante años su nombre “de guerra”, hoy en día sigue ejerciendo prostitución, atendiendo a sus clientes, cuidando de sí misma, de su familia y amistades.
Hoy tenemos el privilegio de compartir sus opiniones.

- ¿Cuándo comenzaste a pensar en la actividad que realizabas como en un trabajo?
Esa idea implicó cambios en tu vida, en tu día a día, en tus relaciones o en tu organización del tiempo?
Fue exactamente hace 15 años, en el 95, llevaba ejerciendo la prostitución cinco años, aunque no de manera continua, había salido del pozo en el que estaba metida cuando me inicié y saneado mi economía. Decidí que ya era el momento de cambiar de etapa, pero no sabía por dónde tirar, tenía ahorros suficientes para montar un negocio, no tenía estudios y tenía un montón de clientes fijos con los que me encontraba a gusto.
Finalmente decidí invertir parte de mis ahorros en  un apartamento para recibir a mis clientes sin depender de terceros y ponerme a estudiar la carrera. Esto implicó cambios en mi vida ¡ya lo creo! Por las mañanas estudiaba y por las tardes recibía a mis clientes, cuando tenía las tardes tranquilas aprovechaba el tiempo estudiando y llevando la casa y cuidando de los míos y los fines de semana se lo dedicaba (y dedico) a mi familia. La idea era poder mantener esta situación hasta que terminase la carrera, y así fue.
Lo sorprendente es que rompiendo estereotipos, al tener más cultura, y lo más importante, a pesar de la edad, con 45 años di el salto al “alto standing”, lo que me permitió duplicar mis tarifas. Esto hace que dedicando muy pocas horas al mes disponga de un salario que me permite mantener a mi familia sin agobios, puedo ahorrar y tengo muchísimo tiempo libre que invierto en otros trabajos más formales y en ampliar mi formación.

- Cómo definirías el estigma de la prostitución y qué maneras has encontrado para luchar contra él a partir de tu experiencia?
Para mi el estigma es cuando una persona es discriminada, juzgada moralmente y rechazada, por otras personas y por la sociedad. Por desgracia las mujeres ya interiorizamos desde pequeñas el estigma de la “puta”, si luego encima eliges ejercer la prostitución, ya hay un plus y si además se es inmigrante ya se tiene el pack completo para sufrir la estigmatización.
Personalmente viví más el estigma por lo que era en mi imaginario que por lo que resultó ser luego en realidad. Como todas, llevaba doble vida, afortunadamente el inventarme otros trabajos no era difícil porque había trabajado en muchos sitios y en multitud de empleos diferentes. Pero me costaba mentir, no se me da bien el mentir, tenía remordimientos de conciencia y pasaba muchísimo miedo pensando en todo lo que pasaría cuando se descubriera. Llegó un momento que ya no lo soportaba, así que decidí que no me tenía que ocultar de nada, que al final de cuentas no tenía de qué avergonzarme, que las personas que me querían me tenían que querer por lo que soy yo y no por lo que ellas querían que fuese. Esta decisión me ayudó por un lado a quitarme de encima a gente que realmente no era honesta y me dio una libertad que no tiene precio.

- A día de hoy no existe un movimiento organizado de mujeres trabajadoras del sexo. Cuáles son las dificultades que existen?
Por mi experiencia, son varios los factores que influyen. Uno de ellos, la multitud de tipologías en cómo se ejerce la prostitución, cada tipología tiene características concretas. Por poner un ejemplo, las chicas que trabajan en pisos pequeños donde sólo hay cuatro o cinco mujeres, no tienen problemas ni ellas ni suelen tenerlo con los vecinos. En cambio, las chicas que han de estar en la calle o en carreteras han de soportar la intolerancia de la comunidad, la mala educación, la falta de civismo de compañeras y el hostigamiento policial. Por lo tanto, hay problemas diferentes. Por otro lado, la mayoría son inmigrantes y con proyectos de vida muy dispares, unas quieren juntar un dinero en poco tiempo y regresar a su país, otras quedarse en España pero montando otro negocio…no hay que afrontar un problema común. La mayoría de mujeres no conoce el debate actual abolicionismo-pro derechos, viven totalmente ajenas y piensan que esto “no va con ellas”, finalmente está el miedo a dar la cara y que se entere la familia o los amigos por el dichoso estigma.

- Qué piensas de la situación actual política y social de la prostitución? Y de las situaciones de trabajo de las mujeres en la industria del sexo?
La situación política y social es caótica, falta mucho espacio para analizarla y abordarla, pero me centraré en los últimos acontecimientos como ejemplo. En Catalunya, existe un Decreto Ley, que aprobó el anterior gobierno de CIU, que regula a los prostíbulos y locales donde se ejerce la prostitución, este es un marco legal en el que se apoyan los ayuntamientos de las diferentes localidades para conceder o rechazar licencias. Estos días hemos visto como el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, ha tenido que dictar una sentencia obligando al Ayuntamiento de la Jonquera a conceder la licencia de apertura a un macro club. Así tenemos que cualquier persona puede abrir un prostíbulo mientras las mujeres que están ejerciendo no tienen ningún tipo de derechos, lo que da pie a que se cometan muchos abusos, se favorece el enriquecimiento de ciertas personas a costa de que otras sean “cosas”, no ciudadanas.
Otro ejemplo son las ordenanzas de los ayuntamientos multando a las prostitutas que contactan en la calle, como mucho lo que hacen es desplazarlas, poniendo además en situación de vulnerabilidad a personas que no tienen otro modo de ganarse la vida, eso para las que ejercen de manera voluntaria, porque si están en situación de trata además lo último que les falta es que encima sean multadas.
En el ámbito social, el gran problema es abordar los problemas que presentan las personas en situación irregular, después la escasez de alternativas laborables que permitan obtener un salario adecuado para mantener un mínimo de bienestar en una sociedad como la nuestra. Hasta la fecha, el servicio doméstico, la asistencia a personas con dependencia, el telemarketing, son las posibilidades de alternativa a la prostitución, y estos trabajos no generan los suficientes ingresos para vivir. No se potencia la formación cualificada ni el trabajo autónomo como la creación de pequeñas empresas, para personas que presenten un perfil más emprendedor

- Sabemos que las realidades de la prostitución son muy diversas. Cómo crees que mejorarían las condiciones de vida y de trabajo de las mujeres que ejercen prostitución?
En primer lugar y algo que es imprescindible, es terminar con el estigma. Esto es algo que tenemos que hacer entre todas las personas, empezando por los medios de comunicación social que tienen una gran responsabilidad a la hora de “informar”, el entrecomillado lo pongo porque el tratamiento que hacen de la prostitución en general y de las prostitutas en concreto se salta todos los códigos éticos. No se puede seguir reproduciendo titulares como “detenidas cuatro prostitutas”, no se detienen a prostitutas, porque la prostitución no es delito, en todo caso se detienen a personas. No se puede seguir reproduciendo “venden su cuerpo”, no “vendemos” el cuerpo, lo utilizamos como lo utiliza cualquier persona, hay miles de ejemplos.
Además, necesitamos que las personas a nivel individual no juzguen a la persona que ejerce prostitución. Otra mejora sería “legalizar” la actividad teniendo en cuenta las peculiaridades del ejercicio de la prostitución. Las condiciones de trabajo (elegir cliente, horarios, tarifas, servicios que se quieran hacer) las han de poner las personas que ejercen prostitución, no terceras personas. Finalmente se necesitan más recursos para poder luchar contra la trata, porque sobre el papel todo queda muy bien, pero actualmente hay muchas lagunas y faltan recursos.

- Cuál podría ser el papel de las mujeres trabajadoras del sexo en la lucha contra la prostitución forzada? Y en la prevención del VIH?
En cuanto a la prostitución forzada, creo que podemos tomar una posición simbólica, diferenciar prostitución forzada de prostitución voluntaria, ser claras al rechazar la trata y apoyar las iniciativas de sensibilización. Además, en la medida de las posibilidades de cada una podemos avisar a las amigas de las precauciones que han de tener para no caer en manos de estos delincuentes. Se han de denunciar los casos que se conozcan o ponerlos en conocimiento de las ONGs que dan asistencia.
En relación a nuestro papel en la prevención del VIH y otras ITS, podemos explicar y obligar a los clientes a usar preservativo (algo que la mayoría ya hacemos) y rechazar a los clientes que no quieran usarlo. Asimismo, también es muy importante cuidarse: una alimentación equilibrada, algo de ejercicio, no fumar, no beber y evitar las sustancias que intoxican el cuerpo para tener las defensas altas y cuidarnos con revisiones de salud periódicas.
- Explícanos qué conclusiones de vida, buenas y malas, has sacado a partir de tu experiencia como trabajadora del sexo.
¿Conclusiones malas? Sin ningún género de dudas la doble vara de medir, la hipocresía, la cobardía política, las mentiras que se inventan, la desinformación de los medios de comunicación social que tengo que soportar cada día.
En cuanto a las positivas, la prostitución ha sido la única alternativa que me ha ayudado a salir de la exclusión social. No la idealizo, ¡ojo! es muy duro, sobre todo por el estigma y las condiciones que ponen cuando se depende de según que intermediarios, pero no más duro que otras situaciones en la vida, al menos lo que conozco en España. Yo siempre me he negado a aceptar a según qué tipos de clientes, nunca he realizado ningún servicio que no quisiera hacer y me he ido de los sitios que pretendían obligarme, no he tenido que soportar situaciones de violencia, he sabido prevenirlas; supongo que me ha ayudado el hecho de que empezara en la prostitución ya “mayor”, con un bagage de vida muy rico y variado. El hecho de tener familia propició que tuviera recursos y habilidades personales que me ayudaron mucho a torear las situaciones difíciles hasta que me independicé y desde entonces no he tenido ningún problema. Soy feliz, hago realmente todo lo que quiero hacer -sin hacer daño a nadie- y mis sueños se han cumplido.